El Juvenil blanquiazul cayó en semifinales tras un arranque fulgurante y una respuesta imparable del Betis
⚡ Un arranque que prometía sueños
La grada apenas había encontrado asiento y el Dépor ya soñaba en voz alta. Dos fogonazos en los primeros tres minutos encendieron la ilusión de una afición que veía cómo Rubén Fernández y José Rey hacían el 2-0 casi sin despeinarse. Eficacia, ambición y carácter: el equipo de Miguel Figueira parecía lanzado hacia la final.
Pero el fútbol no espera, y menos en una semifinal.
🌀 Golpe de realidad en quince minutos fatales
El Betis no se vino abajo. Todo lo contrario. Reaccionó con una intensidad arrolladora. Corralejo primero, después Pablo García, y de nuevo Corralejo, dieron la vuelta al marcador en un abrir y cerrar de ojos. Del 2-0 al 2-3 en un cuarto de hora que dejó helado al conjunto herculino.
El Dépor perdió el norte, y el Betis apretó el acelerador.
⚖️ Polémica, nervios y sentencia
Con el Dépor tocado, Junior aprovechó el desconcierto para firmar el cuarto en una jugada que dejó dudas por posible fuera de juego. Las protestas no sirvieron de nada. El marcador reflejaba un 2-4 al descanso que ya era cuesta arriba.
Rubén tuvo el tercero en sus botas tras el descanso, pero se topó con un muro llamado Manu González. Y cuando no haces... lo pagas.
🎩 Hat-trick letal y fin de trayecto
Corralejo cerró su hat-trick en el minuto 54 y puso el clavo en el ataúd. El Dépor buscó aire, pero el Betis no aflojó. En el 82, Adrián Marín redondeó la goleada desde los once metros.
El 2-6 final fue un castigo demasiado severo para un equipo que arrancó soñando despierto... y acabó despertando de golpe.
🙌 Orgullo intacto: temporada de nota alta
Pese al varapalo, el Dépor Juvenil cierra una temporada notable. Campeón de grupo por delante de rivales como Celta, Oviedo o Racing. El camino no acaba aquí, solo se transforma.
La Copa de Campeones tendrá una final sin blanquiazules, pero A Coruña puede mirar a los suyos con orgullo. Porque este grupo tiene futuro.
💙 Forza Dépor, sempre.







