A Coruña tendrá el 12 de agosto una tarde-noche que no necesita relato añadido. El eclipse arranca a las 19:30, toca su punto máximo a las 20:28 y se apaga a las 21:21. El partido pisa el césped de Riazor a las 21:00, con la fase total ya pasada pero con el fenómeno todavía en marcha. No se jugará bajo la totalidad, pero sí bajo su eco.
La ciudad pasa en media hora de mirar al horizonte a concentrarse en la grada. Y ahí aparece el otro nombre grande de la cita: el Real Madrid, de vuelta al torneo trece años después.
Los blanquiazules, dueños históricos de la Torre de Hércules
El Dépor no llega como anfitrión de cortesía. Llega como el amo del Teresa Herrera: 26 títulos, más que ningún otro club en la historia del torneo. El primero cayó en 1955 ante el Athletic Club. Después llegaron 1962 (Benfica) y 1964, edición en la que también compitieron Sporting de Lisboa, Porto y Roma. En 1969 volvió a levantar la Torre, con el Nacional de Football como subcampeón.
La época dorada llegó entre finales de los noventa y los primeros 2000: títulos en 1995, 1997 y 1998, y después una racha que impone respeto -nueve entorchados consecutivos entre 2000 y 2008-, con nombres como Lazio, Real Madrid, Cruz Azul, Atlético de Madrid, Nacional de Montevideo, Milan, Atalanta o Sporting de Gijón cayendo por el camino. La entidad ha seguido sumando en los últimos años: 2012, 2014, 2015, 2016, 2017, 2019, 2020, 2022, 2023 y 2025. La última, con un 2-0 al Le Havre firmado por Eddahchouri y Yeremay ante 12.744 espectadores.
El Real Madrid vuelve, y no como cualquiera
Bienvenido sea el regreso, pero conviene medirlo bien: el Real Madrid no se asoma al Teresa Herrera desde 2013, cuando se llevó su novena corona, sumada a las de 1949, 1953, 1966, 1976, 1978, 1979, 1980 y 1994. Es el segundo club más laureado del torneo, solo por detrás del propio Dépor. No viene un rival cualquiera con nombre bonito: vuelve uno de los clubes que más huella ha dejado en esta historia.
Riazor, además, ya sabe lo que es doblegar a la Casa Blanca en esta misma cita -lo hizo en 1995, 2001 y 2007, con el Real Madrid como subcampeón las tres veces-. El torneo nació en 1946 y por su palmarés han pasado nombres como Sevilla, Athletic Club, Barcelona, Lazio, Valencia, Santos, Atlético de Madrid, Peñarol, Dinamo de Kiev o São Paulo. La edición de 2026 recupera parte de ese brillo por tres motivos: el regreso del Real Madrid, el peso histórico del Dépor y un eclipse que pone a la ciudad en el mapa mucho más allá del fútbol.
A Coruña, con la mirada dividida
La ciudad organiza la jornada bajo el programa "A Coruña, CidadEclipse", con puntos de observación en el Portiño, el Parque de Bens, el Monte de San Pedro y espacios habilitados por barrios. Quien vaya a Riazor no vivirá una previa de agosto al uso: antes del pitido, la ciudad estará pendiente del cielo, no del calentamiento.
Es un amistoso de pretemporada. No decide nada ni permite sacar conclusiones. Pero hay partidos que pesan por el contexto, y este tiene al Dépor defendiendo su corona histórica, al Real Madrid regresando después de trece años y a Riazor como destino final de una noche que empieza mirando al Sol. A Coruña mirará arriba a las 20:28. Media hora después, mirará a Riazor.








