El club blanquiazul perfila una concentración de altura en territorio transalpino, con el Genoa en el horizonte y más amistosos por cerrar
El Deportivo de La Coruña ya empieza a ponerle coordenadas al regreso a Primera División. Después de valorar opciones en Portugal e Inglaterra, la pretemporada blanquiazul apunta finalmente a Italia, el país elegido para la fase fuerte de preparación del equipo de Antonio Hidalgo antes del retorno a la élite. La decisión llega en plena reconstrucción deportiva, con el mercado aún por acelerar y con Abegondo como primer punto de partida.
La idea del club es iniciar el trabajo en casa, en la ciudad deportiva, y después desplazar al grupo a territorio transalpino para afinar piernas, automatismos y jerarquías. No es un detalle menor: el Deportivo no vuelve a Primera para saludar y pedir permiso. Necesita llegar al estreno liguero con cuerpo de equipo competitivo, no con cara de recién ascendido que todavía está buscando el vestuario.
Genoa, Trofeo Spagnolo y más partidos sobre la mesa
Uno de los encuentros que el club trabaja para cerrar es un amistoso ante el Genoa el próximo 8 de julio, dentro del Trofeo Spagnolo. La planificación también contempla añadir dos partidos más para completar esa segunda fase de la preparación, además de un probable duelo ante el Oviedo y el tradicional Teresa Herrera.
La elección italiana tiene lectura deportiva y simbólica. Deportivamente, porque permite enfrentarse a rivales exigentes, con ritmos, contactos y estructuras muy distintas a las que se encuentra uno en los típicos amistosos de verano. Simbólicamente, porque este Dépor quiere empezar a hablar en idioma de Primera cuanto antes. Y en Italia, de tácticas, líneas juntas y oficio defensivo, algo saben. Algún máster acelerado en calcio nunca viene mal.
Hidalgo empieza a moldear su Dépor de Primera
La pretemporada será especialmente relevante para Antonio Hidalgo, que tendrá que convertir un grupo ascendido en un equipo capaz de competir cada fin de semana contra plantillas de mayor presupuesto y experiencia. El verano no será solo físico. Será táctico, mental y de mercado. El Dépor necesita consolidar su base, integrar refuerzos y definir qué tipo de equipo quiere ser en el regreso a la máxima categoría.
La fotografía es clara: primero Abegondo, después Italia y más tarde el cierre competitivo con amistosos de entidad. Una hoja de ruta que busca reducir el margen de improvisación. Porque en Primera, el que llega tarde al primer balón dividido suele llegar tarde a muchas más cosas.
El mercado, la otra pretemporada
Mientras el equipo prepara las maletas, la dirección deportiva sigue trabajando en paralelo. El Deportivo ya aparece vinculado a perfiles para reforzar zonas clave, entre ellos el mediocentro serbio Stefan Džodić, jugador del Almería de 21 años, internacional sub-21 y señalado como posible objetivo para dotar al equipo de músculo y despliegue en la zona ancha.
El nombre encaja con una necesidad lógica: un recién ascendido necesita piernas, equilibrio y futbolistas capaces de sostener al equipo cuando el partido se pone feo. Porque en Primera no siempre se juega bonito. A veces toca ponerse el mono, cerrar carriles interiores y sobrevivir a veinte minutos de tormenta sin que se te caiga el tejado.
Un verano para cambiar de piel
El viaje a Italia no es una excursión de verano. Es una parte más del cambio de dimensión del Deportivo. El club vuelve al escaparate grande, pero ahora debe demostrar que el ascenso no fue el final del camino, sino el inicio de otra exigencia.
La afición ya hizo su parte durante años de travesía. Ahora le toca al equipo construir una pretemporada seria, útil y con colmillo. El Dépor vuelve a Primera y empieza a prepararlo lejos de casa, pero con una idea muy clara: regresar de Italia bastante más hecho de lo que se va.







