Tres puntos de oro en Abanca Riazor devuelven al conjunto blanquiazul a la segunda plaza de LaLiga Hypermotion, con seis jornadas por delante para sellar el ascenso directo a Primera División
Un arranque prometedor que se complicó antes del descanso
El Deportivo de La Coruña salió con intensidad en Abanca Riazor ante un Mirandés que llegaba al partido con la urgencia de los que miran hacia abajo en la tabla. En los primeros compases, el equipo de Antonio Hidalgo generó ocasiones claras que no supo materializar —Nsongo y Luismi Cruz perdonaron en varias llegadas comprometidas— y esa falta de puntería acabó teniendo precio.
Pasada la media hora, un malentendido entre Quagliata y el portero Ferllo desembocó en un penalti que Carlos Fernández transformó con frialdad para poner el 0-1 en el marcador. El Mirandés, lejos de replegarse, rozó incluso el segundo tanto en el descuento de la primera parte, cuando Carlos Fernández volvió a aparecer para golpear el larguero en una acción de balón parado.
La remontada que Riazor necesitaba
El vestuario blanquiazul salió transformado tras el intermedio. En apenas diez minutos de la segunda parte, el guion cambió por completo. Mario Soriano, uno de los jugadores más activos del equipo a lo largo de toda la temporada, igualó la contienda combinando con Altimira en una jugada de calidad.
Poco después, el VAR entró en escena para validar un penalti sobre Altimira, que Yeremay Hernández convirtió con autoridad para colocar el 2-1. El extremo canario, habitual referencia ofensiva del Dépor en los momentos decisivos, demostró una vez más su valor como desequilibrador en los tramos de mayor exigencia.
El tercer tanto llegó en una jugada de calidad colectiva: Yeremay recorrió metros desde campo propio, atrajo rivales y cedió el balón para que Nsongo firmara el 3-1 definitivo ante una Riazor entregada.
Ferllo evita el susto final y el Dépor respira
El partido no terminó sin emoción. En los instantes finales, el Mirandés dispuso de un nuevo penalti que el guardameta Ferllo —protagonista de luces y sombras durante el encuentro— detuvo con mano firme para sellar la victoria. Una parada que cerró un partido que el Deportivo dominó con claridad en la segunda mitad, aunque pagó cara su falta de concreción en el primer tiempo.
Con 24.146 espectadores en las gradas, Abanca Riazor vivió una noche de tensión y celebración, reflejo de lo que esta recta final de temporada está siendo para la afición blanquiazul.
Consecuencias en la clasificación y camino hacia el ascenso
La victoria coloca de nuevo al Deportivo en la segunda posición de LaLiga Hypermotion, zona de ascenso directo, con seis jornadas por disputar. El conjunto coruñés recupera el control de su propio destino: ganar sus partidos equivale a regresar a Primera División después de años en las categorías de plata del fútbol español.
La próxima cita del calendario incluye un desplazamiento a Burgos, precisamente el partido en el que el lateral Noubi no podrá estar disponible tras ver su quinta tarjeta amarilla esta noche. Un contratiempo menor que no empaña una jornada en la que el Dépor envió un mensaje claro al pelotón de perseguidores.







