La Premier League ha vuelto a fijar la mirada en Vigo y esta vez el nombre es Javi Rueda: el Nottingham Forest está dispuesto a ofrecerle unas condiciones económicas muy superiores a las que tiene ahora en el Celta. Para la entidad celeste, el asunto no es sencillo. Vender significa sacar rendimiento por un futbolista en plena progresión, pero también quedarse sin las seis asistencias que repartió en LaLiga.
Hay un matiz que juega a favor de casa. Rueda está feliz en Vigo y el club lo considera importante dentro del proyecto de Claudio Giráldez, con un contrato hasta 2029 que permite afrontar cualquier movimiento desde una posición sólida, mientras el futbolista también despierta interés de otros equipos fuera de España.
Nottingham pone a prueba al Celta
El club inglés quiere al lateral de 24 años y pone sobre la mesa un contrato con el que percibiría más del doble de su actual salario en Vigo. Es una diferencia considerable para un jugador que todavía está en plena fase de crecimiento.
Pero los celestes tienen margen para decidir: Rueda está vinculado hasta el 30 de junio de 2029 y forma parte de los planes deportivos del equipo. La gravedad del dinero inglés seduce, sí, pero el Nottingham también tendrá que presentar una operación lo bastante atractiva para compensar lo que el Celta perdería sobre el césped.
Lo que perdería Giráldez
Los números hablan claro. En LaLiga 2025/26, Javi Rueda disputó 26 encuentros, marcó 2 goles y repartió 6 asistencias: ocho participaciones directas en gol desde una posición de lateral o carrilero derecho. También respondió en Europa, con 11 partidos en la Europa League, 2 goles y 1 asistencia en su primera temporada asentado en la plantilla celeste.
Su salida obligaría al técnico a prescindir de un futbolista que ya conoce el sistema, recorre todo el carril derecho y genera peligro en campo contrario. Y hay un detalle que pesa: la temporada ya está en marcha, así que cualquier sustituto tendría que engancharse a una dinámica competitiva ya iniciada.
De Segunda al escaparate inglés
La progresión del jugador explica por qué el Nottingham se ha fijado en él. En la temporada 2024/25 estaba cedido en el Albacete, donde disputó 31 partidos de Segunda División y marcó 4 goles antes de regresar a Vigo. Giráldez le abrió espacio en el primer equipo y Rueda respondió con un salto inmediato a LaLiga y a las competiciones europeas.
La entidad protegió ese crecimiento renovando su contrato hasta 2029. En apenas un año ha pasado de competir en Segunda a convertirse en un futbolista seguido desde la Premier League: una progresión que ilusiona y que, al mismo tiempo, dispara el precio de la duda.
La última palabra es del Celta
Vender tiene su lógica. Rueda tiene 24 años, contrato largo y acaba de completar la temporada de mayor impacto de su carrera en la élite, un contexto en el que el club podría ingresar por un jugador cuyo valor deportivo ha crecido de forma evidente. Además, el Nottingham no es el único club extranjero que sigue su situación, y ese detalle refuerza la posición del cuadro vigués en cualquier negociación.
La clave está en la cifra. El Celta puede transformar la progresión del lateral en una operación importante, pero también tiene que medir el coste de sustituir a un futbolista ya integrado, productivo y con margen para seguir creciendo bajo la idea de Giráldez. Por eso la cuestión no es solo si Javi Rueda puede marcharse a Inglaterra, sino qué tendría que recibir el club para que soltar ahora una pieza así compense de verdad.








