El Compostela rozó el triunfo, pero un penalti en los minutos finales transformado por Pablo Trigo dejó al Racing Villalbés con un punto que sabe a gloria. Los santiagueses se adelantaron dos veces, pero el empuje local terminó imponiendo su ley en un choque vibrante y cargado de emociones.
⚡ Un inicio eléctrico y un Racing que nunca baja los brazos
La tarde prometía espectáculo y no defraudó. A Madalena, con un ambiente propio de las grandes citas, fue el escenario de un encuentro de alto voltaje entre dos aspirantes con estilos distintos pero ambiciones comunes.
El Compostela golpeó primero: apenas se habían jugado once minutos cuando Maceira, tras un error en la zaga local, definió con precisión ante Álex Santomé para poner el 0-1. Lejos de hundirse, el Racing Villalbés reaccionó con coraje. Herrero asumió el mando y encontró a Make dentro del área, que controló con elegancia y fusiló a Álex Cobo para firmar las tablas (1-1).
El primer tiempo fue un intercambio constante de llegadas. Los visitantes buscaron el segundo con disparos de Antón y Parapar, mientras los chairegos lo intentaron por los costados, empujados por su afición y su carácter competitivo.
🔄 Autogol cruel y un líder que se desinfla
Tras el descanso, el Compostela trató de imponer su ritmo con posesiones largas y transiciones rápidas. La insistencia dio fruto a la hora de partido, aunque de la forma más inesperada: un centro raso de Diego Rodríguez se coló en la red tras un toque desafortunado de José Varela, que marcó en su propia portería (1-2).
El tanto fue un jarro de agua fría para el Racing, pero no para su espíritu. El equipo de Juan Rodríguez reordenó líneas y se lanzó al ataque con más corazón que piernas. El conjunto visitante, cómodo hasta entonces, empezó a sufrir el empuje local, que se tradujo en centros, balones divididos y tensión en cada jugada.
⏳ La fe del Racing tuvo premio: penalti y éxtasis final
Cuando el reloj rozaba el tiempo añadido, Borja Míguez se coló en el área y fue derribado por Valín en una acción tan inocente como decisiva. El árbitro señaló penalti ante la protesta compostelana.
Desde los once metros, Pablo Trigo no falló: disparo firme, engaño al portero y estallido de júbilo en las gradas. El 2-2 hacía justicia a la entrega de un Racing que nunca se rindió.
Con este tanto, Trigo suma ya seis goles en la temporada y se consolida como uno de los artilleros más en forma del grupo.
💪 Orgullo local y decepción visitante
El empate sabe a poco para un Compostela que llegó a tener el partido controlado, pero acabó pagándolo caro. En cambio, el Racing Villalbés vuelve a mostrar su seña de identidad: lucha, intensidad y un espíritu inquebrantable incluso ante la adversidad.
El choque deja claro que ambos conjuntos están llamados a pelear en la zona alta de la tabla.
En A Madalena, la pasión volvió a superar a la lógica. ❤️⚽







