Diez puntos de 21 posibles. El balance del Deportivo en su regreso a Primera puede parecer simplemente correcto si se observa únicamente la clasificación, pero el calendario ofrece otra lectura bastante más interesante para el conjunto de Antonio Hidalgo.
El Dépor todavía no se ha enfrentado a los tres primeros clasificados, pero tampoco ha tenido precisamente un comienzo cómodo. En estas siete primeras jornadas ya se ha medido a Getafe, Sevilla, Betis y Villarreal, además de Málaga, Elche y Valencia.
Cuatro adversarios de importante exigencia competitiva y, en varios casos, con compromisos europeos esta temporada. Villarreal y Betis representan dos de las pruebas más duras que podían aparecer en este tramo inicial, mientras que visitar al Getafe tampoco era precisamente una salida sencilla.
Y, pese a todo, el Deportivo llega al primer gran parón del curso con diez puntos en su casillero.
Más de 20 partidos de “su Liga” todavía por delante
Ahí aparece uno de los aspectos que permiten interpretar de otra manera el comienzo de temporada.
Quedan 31 jornadas y 93 puntos en juego, pero el Deportivo todavía tiene pendientes buena parte de los enfrentamientos ante equipos que, sobre el papel, deberían moverse en una zona de clasificación semejante a la suya.
Rayo Vallecano, Racing de Santander, Osasuna, Espanyol, Levante o Alavés son algunos de los conjuntos frente a los que todavía no ha jugado.
Eso significa que una parte importante de los partidos que pueden marcar realmente el objetivo del Dépor llegará más adelante.
Los diez puntos actuales adquieren así otro valor. No garantizan absolutamente nada en septiembre, pero permiten al recién ascendido afrontar lo que viene sin encontrarse obligado a recuperar desde muy pronto un terreno perdido.
Tres semanas para construir un Dépor mejor
El parón también llega en un momento especialmente interesante para Hidalgo.
Más que unas simples semanas sin Liga, el Deportivo tendrá por delante una especie de minipretemporada en plena competición. Tiempo para corregir mecanismos, ajustar aspectos tácticos y conseguir que futbolistas que todavía no han alcanzado su mejor nivel físico puedan dar un paso adelante.
En ese grupo aparecen especialmente Yeremay y Adama, dos jugadores con capacidad para elevar considerablemente el techo ofensivo del equipo cuando alcancen su puesta a punto.
El Dépor ha sumado diez puntos sin ofrecer todavía la sensación de ser un equipo terminado. Y posiblemente sea ese el argumento más estimulante de su comienzo.
La temporada acaba de empezar. Quedan 93 puntos por disputar y más de veinte encuentros ante equipos de esa particular Liga en la que el Deportivo deberá demostrar dónde está realmente su techo.
Por ahora, ha conseguido algo importante: comprar tiempo, puntos y tranquilidad mientras continúa creciendo.







