El Ourense CF acumula tres jornadas sin marcar y solo ha sumado un punto de los últimos nueve. Después de ganar tres de sus primeros cuatro partidos, el equipo de Jorge Cuesta atraviesa su primera mala racha, y Domi Fernández apunta a un factor concreto: los rivales conocen cada vez mejor la propuesta azulona.
El empate 0-0 ante el Arosa, la derrota 4-0 frente al Atlético Astorga y el 0-1 contra el Coruxo dejan un balance de 270 minutos sin gol y cinco tantos encajados. El Ourense ocupa ahora la octava posición de Segunda Federación con diez puntos, a solo uno de los puestos de promoción. La distancia es mínima. Recuperar la producción ofensiva, urgente.
Domi Fernández avisa: los rivales les han leído
El delantero valenciano, incorporado esta temporada desde el filial del Castellón, considera que los adversarios llegan mejor preparados para contrarrestar el juego del equipo. «Los equipos rivales trabajan para conocernos mejor y hacernos sufrir», explicó al analizar los últimos resultados.
Su reflexión ayuda a entender una dificultad que ha ido ganando peso tras el buen arranque. Los rivales manejan más información sobre los movimientos, la circulación y los mecanismos ofensivos del conjunto de Cuesta, y el último encuentro frente al Coruxo lo dejó bastante claro: la presión adelantada de los visitantes impidió que los locales desarrollaran su juego con comodidad durante buena parte del primer tiempo.
La presión del Coruxo condicionó el derbi
Los vigueses salieron con una presión alta que ahogó la salida de balón azulona. El Ourense tuvo problemas para superar las primeras líneas y conectar con sus futbolistas ofensivos. «En la primera parte estuvimos incómodos, nos presionaban arriba y no hemos podido realizar nuestro juego», reconoció Fernández.
Todo se complicó en el minuto 11, cuando Álex Barba adelantó al Coruxo tras aprovechar un rechace después de un saque de esquina. Con el marcador a favor, los visitantes pudieron administrar la ventaja mientras los locales buscaban espacios.
La reacción llegó tras el descanso. El equipo tomó el mando, avanzó con más continuidad hacia campo contrario y generó ocasiones para empatar, una mejoría que el propio delantero destacó al considerar que el Ourense había hecho méritos para sumar al menos un punto. El contraste entre ambas mitades resume el partido: con la presión rival encima, el equipo perdió fluidez; cuando logró superarla, creció. No alcanzó.
Tres partidos sin marcar, problemas distintos
La sequía se repite desde hace tres jornadas, aunque los encuentros no se parecen entre sí. Ante el Arosa, el Ourense no consiguió superar una defensa bien organizada y el partido acabó sin goles. Frente al Atlético Astorga, el 4-0 dejó además al descubierto dificultades defensivas.
Contra el Coruxo, en cambio, el problema estuvo en la presión rival durante la primera mitad y en la incapacidad de convertir la mejoría posterior en gol. La adaptación de los adversarios aparece así como uno de los factores de fondo, junto a la necesidad de generar más ocasiones y de acertar con ellas. El reparto goleador también habla por sí solo: Marquitos es el único futbolista azulón que ha marcado dos tantos en las primeras siete jornadas.
La Gimnástica, primera oportunidad para reaccionar
El próximo compromiso será el domingo 25 de octubre, cuando el Ourense CF reciba a la Gimnástica de Torrelavega en O Couto. Llega en un momento importante, porque pese a las tres jornadas sin marcar los azulones siguen a un punto de los puestos de promoción y conservan intactas sus opciones de pelear arriba.
Domi Fernández ha insistido en que queda mucho campeonato y mantiene la confianza en la capacidad del grupo para salir de esta. El siguiente paso es trasladarla al campo: recuperar el gol, mejorar la circulación ante la presión y encontrar respuestas cuando el rival cierre los espacios.
El Ourense ya ha demostrado que puede competir y ganar en esta categoría. Ahora le toca demostrar que también sabe adaptarse a quienes han aprendido a leerle.








