Papa Gaye ha pasado de marcar en su debut a estrenarse como titular con el Pontevedra CF en apenas siete días. El senegalés aprovechó sus primeros minutos ante la AD Mérida y Rubén Domínguez lo metió después en el once frente al CP Cacereño. Su progresión enseña una de las claves de la competencia interna granate: no todas las novedades en la alineación nacen del mismo sitio.
El Pontevedra ha cambiado su once inicial en siete de las ocho primeras jornadas de Primera Federación. Las sanciones han obligado al entrenador a mover piezas en varias ocasiones, pero el caso de Gaye representa otra vía para ganar protagonismo: responder cuando llega la oportunidad.
Del banquillo al once en una semana
El 11 de octubre, Gaye debutó ante el Mérida. Entró en la segunda parte en sustitución de Luisao y marcó en el minuto 90+2 el único gol de su equipo en la derrota por 1-2.
El estreno tuvo premio inmediato. El 18 de octubre, Domínguez lo eligió como titular frente al Cacereño, junto a otras dos novedades: Jerín Ramos en el centro del campo y Domingo Mba en ataque.
El senegalés arrancó con iniciativa, buscó portería en los primeros minutos y participó en las acciones ofensivas hasta que fue sustituido por Adri Argos en el 71. El Pontevedra ganó 1-0 gracias a un penalti transformado por Yelko Pino en el minuto 11 y cortó una serie de cinco jornadas sin victorias.
Para Gaye, el partido tuvo un valor especial. Después de marcar como suplente, recibió la oportunidad de empezar el siguiente encuentro, y lo hizo por lo que había enseñado, no por cubrir una baja.
Las sanciones también han marcado los onces
Su caso permite distinguir entre los cambios que nacen del rendimiento y los que el técnico tuvo que hacer por obligación. La expulsión de Yelko Pino ante el Real Avilés provocó una modificación en la medular frente al Arenas de Getxo, con Iker Ivorra ocupando su lugar hasta que el gallego recuperó la titularidad tras cumplir sanción.
La roja de Rui Pedro contra el Bilbao Athletic condicionó después la visita a la UD Logroñés, donde Domínguez introdujo cinco novedades: Adri Argos, Reda Ergouai, Iker Ivorra, Álex Compa y Luisao. Fue la jornada con más cambios, y el técnico mantuvo luego la misma alineación contra la Ponferradina, la única vez que repitió once en dos partidos consecutivos.
Otra expulsión, la de Alberto Gil en el derbi ante el Racing de Ferrol, obligó a reorganizar el equipo frente al Mérida, con el regreso de Iñaki Elejalde y la aparición de Ilias Charid desde el inicio. Por eso la cifra de modificaciones no se puede leer solo como política de rotaciones: en varias jornadas no hubo alternativa.
La competencia va más allá de las bajas
Siete alineaciones distintas en ocho jornadas reflejan una plantilla con muchos puestos abiertos. Las ausencias por sanción han dado minutos a varios futbolistas; en otros casos, como el de Gaye, ha mandado el rendimiento.
El entrenador ya había destacado su polivalencia tras el partido contra el Mérida, porque su capacidad para actuar por dentro y por fuera ofrece soluciones distintas en ataque, algo valioso en un grupo con varias alternativas arriba.
Gaye llegó en septiembre procedente del Ittihad Tanger, aunque los trámites de su incorporación retrasaron su disponibilidad. Su adaptación ha empezado con un gol y una titularidad en dos encuentros consecutivos. Nada está firmado, eso sí: la competencia con Luisao, Domingo Mba, Iñaki Elejalde y el resto de futbolistas ofensivos seguirá condicionando las elecciones del técnico.
La diferencia es que el senegalés ya ha dado argumentos sobre el césped. Mientras buena parte de los cambios granates han venido impuestos, él se ha metido en el once por méritos propios. Sostener ese nivel será su siguiente examen en un equipo que busca estabilidad sin cerrarle la puerta a nadie.








