El Pontevedra CF cerró la fase regular con un 2-2 ante el Real Avilés Industrial y durante unos minutos Pasarón se sintió dentro del playoff. Pero el 2-2 del Real Madrid Castilla en Guadalajara y el 1-1 del Barakaldo ante el Celta Fortuna dejaron un triple empate a 58 puntos que cambió el mapa gallego.
Ahí empezó otra lectura, más fría: la del reglamento. El artículo 12 de la RFEF ordena los desempates múltiples con criterios excluyentes dentro de los partidos jugados entre los implicados, así que la clasificación ya no se explicaba por el último domingo, sino por una mini-liga que castigó al equipo granate.
La norma que vació la celebración
“En el supuesto que más de dos clubes finalicen la fase regular con igualdad de puntos, el empate se dilucidará en el orden expuesto y con carácter excluyente”.
Esa redacción fue la que terminó golpeando en Pontevedra. El triple empate se fue cerrando hasta dejar el caso en el cara a cara entre granates y Castilla, justo el escenario que favorecía al filial blanco por el 1-0 de Valdebebas y el 0-0 de Pasarón. La emoción local se quedó sin recorrido en cuanto entró la letra fina.
Por qué dolió tanto en Galicia
No fue solo quedarse fuera. Fue hacerlo después de tocar el premio con la mano y de ver cómo un final simultáneo movía el foco de Pasarón al cálculo reglamentario. En un ecosistema tan atento a estas categorías como el gallego, el detalle golpea más porque el Pontevedra sintió el playoff suyo durante un tramo real de la tarde.
Lo que deja este desenlace
- El 2-2 con el Avilés no bastó porque el desempate cambió por completo el marco de lectura.
- La clasificación cayó del lado del Castilla por un precedente concreto, no por una impresión general.
- La herida en Pasarón mezcla reglamento, oportunidad perdida y memoria de toda la temporada.
Por eso en Pontevedra no se recuerda esta jornada como una simple tabla final. Se recuerda como una tarde en la que Galicia rozó otra alegría y acabó mirando el artículo 12 con amargura. Mientras la UD Ourense afronta la vuelta del ascenso con ventaja mínima, el foco de LIGAS RFEF sigue enseñando que en estas categorías un detalle puede cambiarlo todo.







