Hay victorias y hay noches que terminan formando parte de la historia de un equipo. El Celta Fortuna vivió una de esas en Balaídos, donde fue capaz de transformar un 0-2 ante el Andorra en un espectacular 4-2 para conseguir su primera victoria en Segunda División.
Una remontada de las que desafían cualquier lógica. Porque en el minuto 51 el filial celeste estaba dos goles abajo y el partido parecía ponerse muy feo. Menos de una hora después, Balaídos estaba celebrando cuatro goles y una victoria que difícilmente olvidarán los 6.445 aficionados que acudieron al estadio.
El Andorra golpea dos veces
El primer tiempo dejó un duelo equilibrado, con un Andorra cómodo con balón y un Fortuna que trataba de encontrar espacios para correr. Ninguno consiguió romper el marcador antes del descanso.
Todo cambió al comenzar la segunda mitad.
Hugo López puso el 0-1 en el minuto 49 y apenas dos minutos después volvió a aparecer para hacer el 0-2.
Dos golpes seguidos. Dos goles en apenas unos instantes. El escenario perfecto para que un equipo joven bajase los brazos.
El Fortuna hizo exactamente lo contrario.
Somuah prende la mecha
La reacción celeste tardó muy poco en llegar.
Bernard Somuah recortó diferencias en el 55 y Balaídos volvió a meterse de lleno en el encuentro. El gol cambió la energía del partido y empujó al equipo de Fredi Álvarez hacia delante.
El Andorra todavía tuvo opciones para cerrar el encuentro e incluso llegó a marcar un tercer tanto que quedó invalidado por una mano.
El Fortuna seguía respirando.
Y cada minuto que pasaba parecía jugar más a su favor.
Fredi buscó piernas frescas desde el banquillo y el filial fue acumulando cada vez más presencia cerca del área visitante. Había riesgos, espacios y un partido completamente abierto.
Era justo el escenario que necesitaba la locura.
Álvaro Marín convierte Balaídos en una caldera
El empate llegó en el minuto 87.
Álvaro Marín apareció dentro del área para hacer el 2-2 y desatar a la grada.
A esas alturas el Fortuna ya no quería proteger el punto. Olió sangre y fue a por el partido.
El encuentro entró en un descuento interminable y ahí el filial terminó de escribir su primera gran noche en Segunda.
En el 90+7, Álvaro Marín volvió a aparecer para completar su doblete y poner el 3-2.
De perder 0-2 a ponerse por delante.
Balaídos era ya un manicomio futbolístico.
Antañón coloca la última firma
El Andorra trató de reaccionar a la desesperada, pero dejó espacios atrás.
Y el Fortuna volvió a castigarlo.
Andrés Antañón hizo el 4-2 en el 90+10 y puso la rúbrica definitiva a una remontada extraordinaria.
Ya no quedaba nada que administrar.
Solo celebrar.
El filial celeste acababa de conseguir su primera victoria en Segunda División, apenas una jornada después de estrenarse en la categoría con un empate sin goles en Cádiz.
Y lo hizo ante un Andorra que había empezado la temporada goleando 5-1 al Ceuta.
El Fortuna avisa: aquí nadie se rinde
Más allá de los tres puntos, la victoria deja una señal importante.
El Fortuna tiene juventud, descaro y seguramente cometerá errores durante la temporada. Es parte del peaje de competir con un filial en una categoría tan exigente.
Pero ante el Andorra enseñó algo que no aparece en ninguna pizarra: capacidad para levantarse cuando el partido parece perdido.
Con 0-2 podía haberse acabado todo.
Terminó 4-2.
Primera victoria en Segunda, cuatro puntos de seis y una noche que ya tiene sitio propio en la historia del filial celeste.
El Fortuna acaba de llegar al fútbol profesional, pero Balaídos ya sabe que estos chavales no necesitan demasiada invitación para montar una fiesta.







