El Bergantiños FC pierde mucho más que un portero. Santi Canedo, capitán del primer equipo y uno de los grandes referentes del vestuario rojillo, no continuará en el club después de siete temporadas defendiendo la portería de As Eiroas. Una salida con peso deportivo, emocional y simbólico, porque no se va un futbolista más: se marcha uno de esos jugadores que conectan grada, cantera y escudo.
El cancerbero carballés cierra una etapa de 185 partidos con la camiseta del Bergantiños, un recorrido en el que participó en los dos ascensos a Segunda Federación y en el que se ganó el respeto de la afición a base de paradas, regularidad y sentimiento de pertenencia. De esos que no necesitan besar el escudo cada domingo porque ya lo llevan cosido en la trayectoria.
Siete años bajo palos y con el brazalete
Canedo había alcanzado una dimensión especial dentro del Bergantiños. Su figura iba más allá de la portería. Era capitán, jugador de la casa y uno de los rostros reconocibles del proyecto carballés durante las últimas campañas.
El propio club quiso despedirlo públicamente destacando su compromiso, liderazgo, trabajo y sentimiento bergantiñán, valores que permanecerán en la memoria de la entidad y de una afición que lo vio crecer como referencia del equipo.
En el fútbol modesto, donde las plantillas cambian cada verano como si fueran cromos de pretemporada, siete temporadas en el mismo club son casi una rareza. Y más todavía cuando hablamos de un jugador importante, con peso en el campo y ascendencia en el vestuario.
Una baja de peso para Simón Lamas
La marcha de Santi Canedo obliga al Bergantiños a mover ficha en una posición clave. El equipo de Simón Lamas continúa preparando la próxima temporada en Segunda Federación con la ambición de dar un paso adelante, pelear por la zona noble y mirar de reojo la posibilidad de meterse en la lucha por el ascenso a Primera Federación.
El club ya ha comenzado a perfilar su plantilla. Iago Novo, Nacho Pastor y Koke Sáez han renovado sus contratos, mientras que también se han incorporado Dani Jódar para el lateral, Tomás Fuentes para el centro del campo y Adri Álvarez para la delantera.
Pero la portería queda ahora como uno de los grandes focos del mercado rojillo. No solo habrá que encontrar un guardameta de garantías, sino también cubrir el vacío de liderazgo que deja un capitán con tantas horas de vuelo en As Eiroas.
El adiós de un símbolo rojillo
La salida de Canedo deja una sensación extraña en Carballo. Sorpresa, respeto y cierto punto de nostalgia. Porque hay futbolistas que se marchan dejando estadísticas y otros que dejan una historia. El portero carballés pertenece claramente al segundo grupo.
Su despedida supone el cierre de un ciclo importante en el Bergantiños reciente. Un ciclo con ascensos, partidos de presión, tardes de sufrimiento, noches de orgullo y una portería que durante muchos años tuvo nombre propio.
Santi Canedo deja el Bergantiños, pero su huella queda en As Eiroas. Y eso, en el fútbol de verdad, vale más que cualquier cláusula.







