El acuerdo entre ambos clubes era claro: el partido que debía haberse disputado el pasado domingo y fue aplazado con polémica incluida, debía disputarse el 12 de noviembre. Sin embargo, la Real Federación Española de Fútbol impuso su criterio y cambió la cita al 17 de septiembre a las 17:00 horas, saltándose lo que ya estaba consensuado.
❌ Un pacto ignorado
Castilla y Racing habían alcanzado un entendimiento que parecía definitivo. Pero la RFEF decidió intervenir, invalidando la voluntad de los protagonistas y demostrando que, en última instancia, es la Federación quien marca el rumbo sin contar con nadie más.
⚖️ La autoridad por encima del diálogo
El caso deja claro que las decisiones federativas pesan más que los acuerdos entre clubes. Lo pactado quedó en segundo plano, sustituido por la imposición de un calendario pensado únicamente para satisfacer los intereses de la RFEF.

🚨 El Racing, otra vez en el foco
Aunque ambos equipos habían mostrado sintonía, el Racing de Ferrol aparece como el gran señalado por una decisión que evidencia la falta de respeto hacia la negociación entre entidades. La voluntad de los clubes fue ignorada en favor de la autoridad federativa.







