Un contrato que parece no tener fin
El vínculo de Diego Villares con el Deportivo de La Coruña expira en 2027… al menos sobre el papel. En la práctica, la relación entre el capitán vilalbés y el club de Riazor se asemeja más a un matrimonio indestructible que a un acuerdo firmado con fecha de caducidad.
Fuentes cercanas al vestuario aseguran que tanto jugador como directiva dan por hecho que seguirá más allá de esa fecha, y que solo una decisión inesperada podría separar sus caminos.
Le llueven rivales… pero nunca pierde su sitio
A lo largo de los últimos años, el Dépor ha fichado mediocentros de todo tipo para reforzar la plantilla. Sin embargo, todos han acabado en el banquillo. ¿El motivo? Villares no solo resiste, sino que mejora su rendimiento temporada tras temporada, consolidándose como pieza clave en el proyecto blanquiazul.
Tres ampliaciones y ninguna duda
El mediocentro ya ha vivido dos renovaciones desde su llegada al primer equipo, y se prepara para una tercera ampliación que se da por descontada. A diferencia de otros futbolistas, jamás ha escuchado ofertas externas, cerrando la puerta a cualquier salida.
“Siempre que el Dépor me quiera, aquí estaré. En la categoría que sea”, repite Villares con orgullo.
Una fidelidad que emociona a Riazor ❤️
En un fútbol cada vez más marcado por traspasos millonarios y agentes presionando en la sombra, el caso de Villares es un soplo de aire fresco. Su decisión de romper con sus representantes y negociar directamente con el club demuestra que lo suyo con el Deportivo no entiende de cláusulas ni de cifras, sino de pasión y lealtad absoluta.
El futuro: blanquiazul hasta el final
Con su liderazgo en el vestuario y el cariño incondicional de la afición, Villares se proyecta como un referente histórico del Deportivo. Todo apunta a que seguirá defendiendo la camiseta coruñesa hasta que él mismo decida colgar las botas.







