Un líder intratable que no perdona
El CD Tenerife, recién caído de Segunda, volvió a demostrar que su objetivo es claro: regresar cuanto antes al fútbol profesional. En un Pasarón lleno de tensión y con 3.600 gargantas empujando, los canarios se impusieron por 0-2 a un Pontevedra voluntarioso, pero frágil en los momentos clave.
El conjunto insular se mantiene invicto en Primera RFEF y manda con mano de hierro en la clasificación.
El arranque granate y el jarro de agua fría
El Pontevedra salió sin complejos y tuvo las primeras ocasiones. Alain, con una chilena tímida, y Dani Selma, que superó al portero pero se topó con un salvador David Rodríguez bajo palos, pudieron abrir el marcador.
Pero cuando más se entonaba Pasarón, llegó el golpe: pérdida infantil de balón, robo demoledor de Aitor Sanz y asistencia para que Jesús de Miguel fusilara a placer. El silencio se apoderó del estadio: 0-1 y un mazazo anímico brutal.
El Tenerife, pura eficacia
El equipo de Álvaro Cervera no necesitó exhibirse. Con orden, presión alta y experiencia, desactivó cualquier intento granate. El Pontevedra lo intentó con cambios ofensivos y la chispa de Luisao, pero siempre se estrelló contra un muro canario.
La sentencia llegó en el 76’: córner de Nacho Gil y cabezazo imparable de Landázuri, libre de marca. La defensa local, otra vez a la foto.
La frustración granate y la calma visitante
Con el 0-2, el Pontevedra perdió la cabeza: amarillas, imprecisiones y nervios. Ni siquiera el remate al larguero de Compa en el descuento evitó la sensación de impotencia.
El Tenerife, sin apenas despeinarse, se marchó con los tres puntos y la certeza de que en esta Primera RFEF hay un líder que no entiende de concesiones.
🔑 Claves del partido
- Eficacia total: dos errores defensivos, dos goles del Tenerife.
- Pérdidas letales: el 0-1 nació de un fallo evitable que cambió el guion.
- Un líder blindado: ni Pasarón ni el empuje del Pontevedra lograron inquietar a los insulares.







