Sergio Camello se ha convertido en uno de los delanteros más atractivos del mercado de enero. El atacante del Rayo Vallecano, de 25 años, suma siete goles en nueve partidos de LaLiga y finaliza contrato el 30 de junio de 2027. Una combinación que coloca su nombre entre las opciones interesantes para el Celta, sobre todo por la posibilidad de sumar un goleador contrastado en Primera.
El escenario ya se mueve. Según ha informado Matteo Moretto, el Como italiano y el Olympique de Marsella siguen al futbolista, mientras otros equipos españoles también vigilan su situación. La competencia puede acabar marcando el ritmo de cualquier operación.
Un perfil distinto para el ataque celeste
El Celta cuenta hoy con Borja Iglesias, Ferran Jutglà y Pablo Durán como alternativas arriba. Camello ofrecería otra cosa: movilidad, desmarques y capacidad para atacar los espacios que aparecen a la espalda de los defensas.
Su llegada ampliaría los recursos en partidos que exigen velocidad en las transiciones o más profundidad en los últimos metros, y facilitaría combinaciones distintas sin depender siempre de un delantero de referencia.
La experiencia también juega a favor. Camello conoce la Primera División, ha acumulado minutos en Vallecas y ha demostrado que compite ante defensas de equipos grandes. Llegó al Rayo procedente del Atlético de Madrid en 2023, después de haber jugado antes como cedido en el conjunto franjirrojo, y formó parte de la selección española que conquistó el oro en los Juegos Olímpicos de París 2024, con dos goles en la final contra Francia. Para los celestes, el atractivo estaría en juntar rendimiento inmediato, edad y una situación contractual favorable.
Siete goles sin penaltis
El delantero protagonizó uno de los grandes arranques de la temporada 2026-27, con siete goles en las primeras siete jornadas, el mejor registro de un futbolista del Rayo en ese tramo inicial de Primera División. Superó así los seis tantos que Julio Álvarez había conseguido en las primeras siete jornadas de la campaña 2002-03.
A 26 de octubre, sus cifras son de siete goles y una asistencia en nueve partidos, con ocho titularidades. Y un detalle que vale su peso en oro: los siete llegaron sin lanzar un solo penalti.
Firmó dobletes ante Barcelona y Racing de Santander, además de marcar contra Alavés, Real Madrid y Osasuna. Su último gol liguero data del 19 de septiembre, así que recuperar la continuidad anotadora es su primera tarea pendiente. El 24 de octubre, además, fue sustituido al descanso en la derrota del Rayo ante el Elche por molestias en los isquiotibiales, un cambio que Beñat San José explicó después sin comunicar baja de larga duración.
Enero de 2027, fecha decisiva
Su contrato con el Rayo finaliza el próximo 30 de junio. Si no hay renovación, desde enero podrá negociar libremente con otros clubes su incorporación para la temporada 2027-28.
Para los franjirrojos, la papeleta es de las incómodas: ampliar el vínculo, negociar un traspaso en el mercado invernal o mantenerlo hasta final de curso asumiendo el riesgo de perderlo sin compensación.
Desde la óptica del Celta, el calendario condiciona las condiciones. Incorporarlo en enero obligaría a negociar con el Rayo, mientras que una llegada en verano podría cerrarse sin traspaso si el delantero queda libre. Eso sí, con Como y Marsella en la ecuación, nada garantiza que el asunto aguante hasta entonces.
La decisión final dependerá tanto de la postura del club madrileño como de las prioridades del propio futbolista. Su rendimiento, su edad y la proximidad del final de contrato convierten los próximos meses en un periodo clave.
Para el Celta, Camello es una oportunidad que merece atención: un delantero de 25 años, con siete goles en Primera y la puerta abierta a cambiar de aires en 2027. Su futuro sigue sin escribirse, pero se entiende perfectamente por qué su nombre empieza a sonar antes del mercado invernal.








