El Deportivo visitará este sábado 24 de octubre a un Atlético de Madrid que acaba de tropezar en Champions, pero que mantiene cinco victorias consecutivas en LaLiga y podrá contar con Morten Hjulmand pese a su roja en Stuttgart. El empate europeo (1-1) cortó la serie ganadora rojiblanca entre todas las competiciones, aunque no cambió nada en el campeonato ni dejó una baja por sanción para recibir a los de Antonio Hidalgo.
El Atlético ocupa la segunda posición con 22 puntos de 27 posibles. El Dépor suma 11 después de nueve jornadas y llega al Metropolitano con cinco partidos consecutivos sin ganar.
Cinco victorias seguidas en LaLiga
La última derrota liguera del conjunto de Diego Simeone queda lejos, tapada por una secuencia de cinco triunfos que lo ha asentado en la parte alta.
Sus dos victorias más recientes llegaron fuera de casa: 1-2 ante el Alavés y 0-1 frente al Espanyol, este último el 17 de octubre, con Álex Baena marcando en el minuto 89 para asegurar los tres puntos.
El balance rojiblanco tras nueve jornadas es de siete victorias, un empate y una derrota, una regularidad que contrasta con lo ocurrido el martes en Alemania, donde el Stuttgart le frenó en la tercera jornada de Champions. Para el Deportivo, la distinción es importante: el pinchazo europeo no borra quince puntos consecutivos en Liga, y menos con el Metropolitano de por medio.
La roja de Hjulmand no afecta al sábado
El Atlético empezó por detrás ante el Stuttgart tras el gol de Jamie Leweling en el minuto 36. Julián Álvarez igualó en el 47, aprovechando una asistencia de Ademola Lookman.
Todo se complicó en el 64, cuando Morten Hjulmand vio la tarjeta roja directa por una entrada sobre Angelo Stiller. Los rojiblancos jugaron el tramo final con diez y sostuvieron el 1-1.
La expulsión, eso sí, tendrá consecuencias en Europa y no en el campeonato, porque las sanciones disciplinarias de la Champions no se trasladan automáticamente a LaLiga. Hjulmand estará disponible por lo que respecta a esa sanción, así que Simeone podrá utilizarlo si lo considera y no afrontará el partido con una ausencia obligada en esa posición.
Stuttgart enseñó grietas, también reacción
El conjunto alemán incomodó al Atlético durante la primera mitad: su presión dificultó la salida de balón madrileña y obligó a Jan Oblak a intervenir para evitar un desenlace peor.
Tras el descanso, Simeone movió el equipo y encontró respuesta rápida, con Lookman participando en la jugada del empate y una defensa que aguantó incluso con uno menos. El partido deja una referencia para Hidalgo: presionar al Atlético genera problemas en su circulación, pero los rojiblancos tienen recursos para competir en escenarios adversos.
De esa capacidad habló precisamente José María Giménez, central del Deportivo cedido por el Atlético, que destacó que su club de origen sabe resistir en los momentos complicados y aprovechar sus oportunidades. El uruguayo podrá enfrentarse a ellos al no existir cláusula que se lo impida, y conoce bien lo que pide el Metropolitano. Su disponibilidad es una buena noticia para la zaga blanquiazul.
El Dépor busca romper su propia racha
Los coruñeses llegan tras el empate 1-1 ante el Levante en Riazor. Bil Nsongo adelantó a los suyos en el minuto 63, pero Dani Requena igualó en el 82 y prolongó a cinco jornadas la serie sin victorias.
Hidalgo reconoció después que los errores propios están penalizando demasiado al equipo, e insistió en la necesidad de gestionar mejor los partidos y convertir los buenos tramos en resultados.
La visita es de las que no admiten medias tintas. Los rojiblancos afrontarán su tercer partido en ocho días, después de Espanyol y Stuttgart, aunque esa acumulación no garantiza cambios en el once de Simeone. Para el Dépor, la prioridad será mantener el equilibrio atrás y aprovechar lo poco que genere, evitando que otro fallo individual decida el encuentro.
El empate en Stuttgart no convierte al Atlético en un rival debilitado. Cinco victorias seguidas en LaLiga, el segundo puesto y Hjulmand disponible dibujan el tamaño real del desafío.








