Hay fichajes que nacen de una agenda y otros que aparecen casi por sorpresa. El de Bil Nsongo pertenece al segundo grupo: una revisión casi accidental de las eliminatorias por el título en Camerún puso al delantero y a Fadil Montapón en el radar del Deportivo. Ambos llegan al Fabril en 2024, pero sus caminos se separan pronto.
Dos años después, Nsongo ya ha sido decisivo en un ascenso y acaba de estrenarse como goleador en Primera División. Su historia abre además una ventana al trabajo del scouting coruñés, desde el partido que un ojeador decide revisar por iniciativa propia hasta el intercambio de opiniones, los informes y las decisiones deportivas.
Un hallazgo fuera de la agenda
La red de ojeadores blanquiazul trabaja con una planificación semanal: los partidos se reparten mediante una aplicación y cada ojeador tiene asignados los encuentros que debe analizar. Pero siempre queda margen para añadir otros visionados. Ahí salta la chispa.
Un repaso adicional a las eliminatorias del campeonato camerunés destapa a dos futbolistas del Canon Yaoundé: un delantero y un defensa central. Los dos se incorporan al Fabril para la temporada 2024/25, con el filial compitiendo en Segunda Federación, procedentes de un campeonato alejado de los mercados más habituales del fútbol español.
El tiempo, eso sí, marca diferencias. Nsongo progresa hasta la primera plantilla; Montapón deja el Deportivo y continúa su carrera en España. Hoy el central camerunés, de 21 años, juega en el CD Eldense B, en Tercera Federación, después de pasar por el Athletic Club Torrellano.
La maquinaria del scouting coruñés
Detectar un nombre no significa ficharlo. Cuando un ojeador identifica un posible objetivo, comparte su valoración con otros integrantes del departamento para contrastar opiniones, también a través de un grupo de WhatsApp donde se ponen nombres en común y se piden nuevas observaciones. Si hay consenso, el seguimiento entra en una fase más profunda.
Esa fase contempla viajes para ver a los candidatos en directo. Juanjo Expósito, jefe de scouting, organiza los desplazamientos con la aprobación de Fernando Soriano, director de fútbol del Deportivo. A su lado trabaja el departamento de análisis de datos que dirige Nacho Lourido, clave para identificar encuentros y futbolistas que merecen atención, sobre todo en competiciones extranjeras, donde el volumen de partidos obliga a establecer prioridades.
La estructura crece con el regreso a Primera División. Hoy son diez ojeadores, siete de ellos con experiencia como futbolistas, que analizan más de cien encuentros cada diez días y superan los 500 informes mensuales. Las diez incorporaciones del pasado verano llegaron tras una selección apoyada en más de 5.000 informes acumulados.
Y el radar no se queda en casa. El club realiza seguimientos en países como Bélgica, Países Bajos y Polonia, además de haber enviado profesionales a torneos en Ghana y Senegal.
Del Fabril al ascenso: la fe que casi se pierde
Encontrarlo fue solo el primer paso. Nsongo, nacido en Yaundé el 21 de septiembre de 2004, arranca su etapa en Abegondo en la temporada 2024/25 y cierra su primer curso con el Fabril con cinco goles en 31 partidos, según los datos oficiales del club.
El hallazgo ilusiona, sí, pero la historia casi se tuerce. En julio de 2025, Ismael Arilla, director de fútbol formativo del Deportivo, reconoce que inicialmente no se contemplaba ejecutar la opción para ampliar su contrato: «En principio no íbamos a ejecutar esa opción de un año más». El deseo del futbolista de permanecer en A Coruña ayuda a reabrir la negociación, y el club decide finalmente mantenerlo en su estructura.
La respuesta llega sobre el césped. En los primeros 20 partidos de la temporada 2025/26 con el Fabril firma 12 goles y una asistencia, y se gana la puerta del equipo de Antonio Hidalgo, con el que debuta el 4 de diciembre de 2025 en la Copa del Rey frente al Sabadell. Esa campaña suma 17 encuentros de Segunda División, seis goles y una asistencia.
Y entonces llega la escena para enmarcar. El 24 de mayo de 2026, doblete ante el Real Valladolid en el estadio José Zorrilla: el 0-2 certifica matemáticamente el regreso del Deportivo a Primera División después de ocho temporadas fuera de la máxima categoría. El 12 de junio, la entidad lo ata con un contrato hasta junio de 2030.
Primer gol en Primera, y lo que viene
El salto también se nota con la selección. El 3 de octubre de 2026, el delantero de 22 años marca su primer gol con la absoluta de Camerún, que gana 0-1 a Costa de Marfil en un amistoso. Apenas trece días después llega el estreno en Primera.
El 16 de octubre, en ABANCA-RIAZOR y ante 28.437 espectadores, Nsongo adelanta a los blanquiazules frente al Levante: aprovecha un balón rechazado tras un remate de Yeremay para el 1-0. Dani Requena iguala después y el encuentro termina 1-1. Su protagonismo crece en un ataque condicionado por las lesiones de Pierre-Emerick Aubameyang y Zakaria Eddahchouri.
Hidalgo pone el foco más allá del gol. Tras el partido con el Levante, el entrenador subraya su aportación defensiva: «Nos hace un trabajo sin balón brutal». Presionar y sostener el esfuerzo colectivo ya es parte importante de su papel.
El contraste con Montapón lo dice todo: los dos despiertan interés en el mismo seguimiento, pero solo Nsongo alcanza la máxima categoría con el Deportivo. Y la planificación no se detiene. A partir de enero de 2027, los ojeadores pasan a elaborar informes más detallados sobre futbolistas concretos, con la vista puesta en los posibles refuerzos para la temporada 2027/28.
El mensaje es claro: una oportunidad puede aparecer fuera de la agenda de un ojeador, pero el resultado depende de lo que se decide después. El Dépor no solo encontró a un delantero en la liga camerunesa; también supo darle continuidad cuando su futuro estaba en duda. Dos años después de llegar al Fabril, aquel chaval del Canon Yaoundé ya ha marcado los goles de un ascenso y se ha estrenado como goleador en Primera.








