El RC Deportivo ha perdido en apenas dos meses a dos centrocampistas que debían ampliar las opciones de Antonio Hidalgo. Primero cayó Noé Carrillo, después Marc Casadó y ahora el canterano vuelve a lesionarse justo cuando recuperaba su sitio. La situación recorta las alternativas de rotación y coloca la planificación de enero en el centro del debate.
El origen está en agosto, cuando Carrillo sufrió un esguince de tobillo. El club incorporó después a Casadó, cedido por el FC Barcelona, para dar profundidad a esa posición, pero el catalán también terminó lesionado y la vuelta del de casa se ha frenado con un nuevo contratiempo.
De la lesión de Carrillo al fichaje de Casadó
La primera baja llegó durante el Trofeo Teresa Herrera. Aquel esguince mantuvo al joven alejado de la competición durante aproximadamente dos meses y cortó su incorporación a la dinámica del primer equipo, justo cuando el Deportivo necesitaba más alternativas en el centro del campo. La llegada de Marc Casadó amplió los recursos del técnico con un futbolista procedente del Barcelona.
El 20 de septiembre, sin embargo, durante el encuentro frente al Real Betis, Casadó sufrió una fractura de clavícula derecha. Fue operado al día siguiente en A Coruña y arrancó un proceso de recuperación que lo mantiene fuera, con las previsiones situando su posible regreso alrededor de enero de 2027. Hasta entonces, a gestionar la medular sin uno de los refuerzos del verano.

Carrillo cae cuando recuperaba protagonismo
Su regreso representaba la oportunidad de recobrar fondo de armario. El futbolista de 19 años había vuelto a entrenarse con la primera plantilla y entró en las convocatorias ante la Real Sociedad y el Levante, aunque sin llegar a disputar minutos.
El sábado 17 de octubre fue titular con el Fabril en su visita al CD Lugo, en la octava jornada de Primera Federación. El filial cayó por 3-0 en el Anxo Carro y, por si fuera poco, alrededor del minuto 60 Carrillo tuvo que abandonar el campo por molestias en la zona del aductor. Koke San José ocupó su lugar.
Tras el partido, Manuel Pablo explicó que las primeras sensaciones apuntaban a una posible rotura muscular y señaló que habría que esperar a las pruebas médicas para conocer el alcance. Mala suerte, y en el peor momento: el canterano acababa de superar su anterior problema y empezaba a encadenar minutos.
El Fabril pierde a alguien que Hidalgo ya conocía
Carrillo no era solo una pieza del filial. Durante la temporada 2025/26 disputó ocho encuentros con el primer equipo en Segunda División, en los que anotó dos goles, y acumuló 22 partidos y 1.691 minutos con el Fabril. Esa evolución llevó al club a ampliar su contrato hasta junio de 2029, una decisión que habla de lo que significa dentro del proyecto.
La conexión entre filial y primera plantilla ha permitido a Hidalgo tirar de jóvenes cuando necesitaba ampliar opciones, y las convocatorias recientes confirmaban que seguía contando. Por eso la lesión duele a dos bandas: Manuel Pablo pierde un centrocampista para competir en Primera Federación y el técnico del primer equipo se queda sin una alternativa de rotación.
Efectivos quedan, claro. Pero la ausencia simultánea de Casadó y Carrillo reduce el margen para repartir esfuerzos, mover el banquillo durante los partidos y responder a cualquier imprevisto.
Enero o Fabril: las dos vías
La situación obliga a la entidad a revisar sus recursos antes de que abra el mercado de invierno. La primera posibilidad es mantener la confianza en los centrocampistas disponibles y seguir usando el Fabril como apoyo, un camino que daría continuidad a los jóvenes de casa mientras avanzan las recuperaciones.
La segunda pasa por estudiar una incorporación en enero que devuelva profundidad a la medular, algo que dependerá del calendario, del rendimiento de los que están y de los plazos médicos. La evolución de Casadó será determinante, porque su posible regreso a comienzos de 2027 coincide con la apertura del mercado, mientras el alcance de la lesión de Carrillo marcará cuándo vuelve a competir.
El Deportivo ya reforzó su centro del campo después del primer parte médico del canterano. Ahora, con los dos fuera, la decisión vuelve a estar entre lo mismo: confiar en lo de casa o salir a buscar otra solución en enero.








