La hoja de ruta del Racing de Ferrol apunta a un traslado inminente de su cantera mientras el Concello ejecuta la transformación del entorno del estadio
El Concello toma la iniciativa y activa la demolición
La intervención en los campos anexos de A Malata no nace desde el club, sino desde el ámbito municipal. El Concello ha dado luz verde al derribo de los terrenos de fútbol ocho, iniciando así una reconfiguración del espacio que durante años fue punto neurálgico del fútbol base.
La actuación forma parte de un plan más amplio de reorganización urbana, donde el uso deportivo deja paso a nuevos planteamientos que ya están generando debate entre los aficionados.
La cantera ya tiene destino: la nueva ciudad deportiva
Mientras desaparece una etapa, el Racing ya tiene diseñado su siguiente movimiento. La base verde apunta directamente a la futura ciudad deportiva, todavía en fase de obras pero llamada a convertirse en el epicentro del crecimiento del club.
El propio presidente, Manuel Ansede, dejó claro el calendario previsto: la idea es que este mismo verano estén operativos dos campos, uno destinado al primer equipo y otro reservado para el fútbol base.
Un paso clave para profesionalizar la estructura del club y dar un salto cualitativo en la formación de jugadores.
Una transición marcada por los plazos
Aquí está el partido de verdad. El éxito dependerá de que la nueva infraestructura llegue a tiempo. Si los plazos se cumplen, el Racing podrá cerrar el círculo sin impacto deportivo. Si se retrasan, el club podría verse obligado a improvisar soluciones.







