La UD Ourense afronta este miércoles 28 de octubre la Copa del Rey sin entrenador definitivo y sin poder contar con Adrián Padrón en el banquillo. El técnico adjunto debe cumplir una sanción pendiente de su etapa como futbolista, y la cosa llega apenas dos días después de la destitución de Juan Carballo. La solución pasa por Alberto Nóvoa, conocido como Albertito, y Ramón Dacosta, dos entrenadores de la estructura del club.
El conjunto rojillo visitará a la Gimnástica de Torrelavega a las 20:30 horas, en El Malecón, con el cuerpo técnico reorganizado y varias bajas. El encuentro corresponde a la primera ronda y se disputa a partido único.
Una sanción como jugador que vuelve en el peor momento
La ausencia de Padrón tiene un origen curioso. El actual asistente arrastra una suspensión de su última participación en la Copa del Rey como futbolista, un castigo todavía pendiente que le impedirá ocupar su sitio habitual en la zona técnica.
Ha viajado con la expedición a Cantabria, pero seguirá el partido desde la grada. No es una sanción por su trabajo como entrenador, sino una vieja cuenta que reaparece justo cuando regresa a la competición con otra función.
Y el momento no puede ser peor. Juan Carballo fue destituido el lunes 26 de octubre, tras nueve jornadas de Primera Federación, y su segundo entrenador, Pol Bueso, también dejó el cuerpo técnico. Con la elección del sustituto aún pendiente, el club ha tenido que preparar una eliminatoria sin dirección habitual y con uno de sus asistentes imposibilitado para dirigir.
Albertito y Dacosta, la respuesta desde la cantera
La responsabilidad recaerá en Alberto Nóvoa, Albertito, entrenador del equipo juvenil, que ejercerá como primer técnico ante la Gimnástica acompañado por Ramón Dacosta, también vinculado al fútbol base de la entidad.
Los dos conocen la casa, aunque asumen una situación excepcional: dirigir un partido eliminatorio apenas 48 horas después de la salida del anterior entrenador.
La decisión llega tras un arranque muy complicado. La UD Ourense ocupa la penúltima posición de su grupo con cinco puntos en nueve jornadas, fruto de una victoria, dos empates y seis derrotas. El último resultado, la derrota por 2-0 ante el Arenas Club en Getxo, precipitó el relevo. La Copa, por tanto, aparece en mitad de una búsqueda de entrenador y de una necesidad urgente de resultados.
Julio Cabrera, otro castigo antiguo
Lo de Padrón no es un caso aislado. Julio Cabrera tampoco podrá disputar la eliminatoria por una sanción pendiente de su etapa como jugador del Cádiz, recibida igualmente en una participación anterior en la Copa del Rey.
La coincidencia deja dos ausencias de naturaleza distinta: una en el banquillo y otra en la defensa. A ellas se suman Diego Tejón y Cristian Carro, con problemas musculares en los isquiotibiales, mientras Rufo y Viti siguen recuperándose de lesiones de larga duración.
Para completar la convocatoria, el club ha incorporado a los juveniles Iago Feijoo y Mauro Varela. Lo de casa, otra vez, tapando huecos en un partido sin segunda oportunidad.
La Copa, una vía para cambiar la dinámica
La Gimnástica tampoco llega lanzada. El conjunto cántabro es colista del grupo 1 de Segunda Federación, con cinco puntos y una sola victoria, y viene de caer por 0-3 ante el Ourense CF.
Aunque los rojillos compiten una categoría por encima, su situación en Primera Federación y los cambios recientes en el banquillo complican el desplazamiento a El Malecón. Será además la segunda participación del club en la competición: en su debut, el 29 de octubre de 2025, quedó eliminado ante el Pontevedra tras una tanda de penaltis en O Couto.
Superar la primera ronda permitiría alargar el recorrido copero y mantener viva la opción de recibir a un rival de mayor categoría, con todo lo que eso significa deportiva y económicamente. Antes toca resolver un partido marcado por una coincidencia poco habitual: dos sanciones llegadas del pasado afectando al mismo equipo. El primer reto de Albertito y Dacosta será precisamente ese, gestionar las ausencias mientras la UD Ourense busca resultados y al sustituto definitivo de Carballo.








