El Pontevedra CF vuelve al mapa de la Primera Federación. Y lo hace a lo grande, en su casa, con su gente y con un partido que reflejó lo que ha sido toda la temporada: fútbol ofensivo, intensidad, personalidad… y goles. Muchos goles. La victoria por 4-2 ante un combativo Laredo certifica un ascenso merecido y esperado por una afición que llenó Pasarón como en las grandes tardes.
La fiesta estaba preparada.







