El Celta Fortuna se llevó este lunes un golpe serio en Balaídos. La SD Eibar se impuso por 0-4 en un partido en el que el filial celeste nunca terminó de encontrar la manera de incomodar a un rival más maduro, más preciso y, sobre todo, mucho más contundente en las áreas.
El equipo de Fredi Álvarez llegaba a la quinta jornada después de un arranque competitivo en Segunda División, con siete puntos y buenas sensaciones tras su triunfo en Ceuta. Esta vez, sin embargo, el examen fue diferente. El Eibar confirmó desde muy pronto que atraviesa un gran momento y fue convirtiendo cada error o desajuste del Fortuna en una ocasión para ampliar la ventaja.
Un partido que se fue haciendo cuesta arriba
El Fortuna quiso mantener su identidad. Trató de salir jugando, juntar pases por dentro y buscar amplitud con sus hombres ofensivos, pero el Eibar supo incomodar esa circulación y no permitió que el filial encontrase continuidad cerca del área.
Fredi Álvarez apostó de inicio por Coke Carrillo bajo palos, con Alexis Olmedo, Quique Ribes y Anxo Rodríguez en la estructura defensiva. Germain Milla, Adrià Capdevila, Hugo Cuenca y Joel López trataron de dar continuidad al juego, mientras Óscar Marcos, Ángel Arcos y Álvaro Marín asumían el peso en los metros finales.
El problema fue que el Eibar jugó el partido con una seguridad que al Fortuna todavía le falta en este tipo de escenarios. Los armeros fueron creciendo a medida que avanzaban los minutos y manejaron mucho mejor las fases del encuentro.
Cada golpe visitante dejó más tocado al equipo vigués. El 0-4 terminó reflejando una diferencia demasiado amplia para lo que venía mostrando el Fortuna en las primeras jornadas, pero también expuso una realidad de la categoría: los rivales con oficio castigan con enorme dureza cuando encuentran ventajas.
Jon Guruzeta fue el encargado de cerrar la cuenta con el cuarto tanto.
Vlad Silva deja una nota positiva
Dentro de una noche muy complicada, hubo un nombre que merece capítulo aparte. Vlad Silva disputó sus primeros minutos oficiales con el Celta Fortuna.
El joven atacante, de solo 17 años, entró con el partido ya muy decantado, pero dejó algunas acciones interesantes y mostró personalidad para pedir el balón en un contexto nada sencillo.
Su estreno llega poco después de incorporarse al proyecto celeste y confirma que Fredi Álvarez ya empieza a contar con una de las apuestas de futuro más jóvenes de la plantilla.
No era el escenario ideal para debutar, pero sí una primera toma de contacto con una categoría que exige mucho más ritmo, precisión y lectura táctica que cualquier competición formativa.
Un aviso para seguir creciendo
Hasta este partido, el Fortuna había competido siempre con opciones reales. Empató en Cádiz, remontó al Andorra, perdió por la mínima ante el Castellón y ganó en Ceuta.
El 0-4 rompe esa tendencia y deja el primer resultado verdaderamente duro de la temporada. Más que por la clasificación, el partido servirá como referencia para medir cómo responde un equipo muy joven después de recibir un golpe así.
La próxima parada tampoco será sencilla. El Fortuna visitará al Almería el domingo 20 de septiembre, otra prueba de nivel para comprobar si el equipo es capaz de recuperar rápidamente las sensaciones que había mostrado hasta ahora.








