Un fichaje de futuro que no encuentra sitio
El Deportivo apostó fuerte el pasado 19 de junio: Teun Gijselhart llegaba como primer refuerzo del verano, con contrato hasta 2030 y la etiqueta de proyecto a medio plazo. Apenas 87 días después, el guion se ha torcido. El centrocampista neerlandés, de 21 años, suma un único partido y 26 minutos en cinco jornadas de Liga. Poco margen para una apuesta pensada a cuatro años vista.
En A Coruña se ilusiona con la juventud, sí, pero la realidad del césped pesa más que cualquier ficha de fichaje. Y ahí es donde empieza a moverse una posible cesión.
De la pretemporada a la irrelevancia liguera
Gijselhart llegó procedente del De Graafschap, donde había disputado 39 partidos oficiales la temporada pasada. Tuvo protagonismo en la pretemporada, incluso marcó ante el Compostela, y parecía llamado a pelear un puesto en el centro del campo. Con el arranque de LaLiga, sin embargo, la historia cambió de golpe.
Su único partido oficial llegó en la victoria por 3-1 ante el Valencia en Riazor, entrando en el 64' por Riki Rodríguez. Desde entonces, nada. El neerlandés no ha vuelto a pisar el césped en competición liguera.
Casadó complica todavía más el mapa
La llegada de Marc Casadó, cedido por el FC Barcelona hasta 2027 con opción de compra, no ayuda precisamente a despejar el panorama. El catalán aterriza con 49 partidos de LaLiga y 19 de Champions a sus espaldas, y Antonio Hidalgo ya maneja un centro del campo con más nombres que minutos disponibles.
Eso no convierte a Gijselhart en un descarte: estuvo convocado ante el Getafe, con el dorsal 34 en el banquillo, aunque el técnico no le dio entrada. No es, por tanto, un jugador apartado. Es, más bien, uno de tantos que espera turno en una plantilla saturada.
Cinco ventanas todavía abiertas
El mercado español cerró el 1 de septiembre, pero el reloj sigue corriendo en otros lugares: Grecia hasta el 15, Japón hasta el 16, Serbia hasta el 18, Marruecos hasta el 25 y Emiratos Árabes Unidos hasta el 28. Son solo mercados disponibles, no destinos que hayan mostrado interés real. Todo indica que, si la cesión llega, tendrá que ser en cuestión de días.
El plan a 2030 sigue intacto
Que se hable de cesión no significa que el Deportivo haya cambiado de opinión sobre el jugador. El club conserva sus derechos hasta 2030, y una salida temporal podría ser precisamente la vía para darle lo que en Riazor hoy no puede ofrecerle: minutos de competición real.
El mensaje de fondo es claro: no hay drama, pero tampoco se puede mirar para otro lado. Con 26 minutos en cinco jornadas para una apuesta firmada a cuatro temporadas, el debate ya está sobre la mesa, y el margen para resolverlo se estrecha cada día que pasa.








