Kevin Sánchez entra en el minuto 80 ante el Atlético de Madrid y tiene en sus botas dos ocasiones para el empate. Ese mismo sábado 24 de octubre, el Fabril se lleva un mazazo en Riazor: 0-5 ante el CD Extremadura, sin el delantero ni Rubén López, ambos convocados por Antonio Hidalgo.
Es la otra cara de la moneda. El filial de Manuel Pablo acumula cuatro derrotas consecutivas y ocupa la 18.ª posición del grupo 1 de Primera Federación, con ocho puntos en nueve jornadas. A las necesidades del primer equipo se suman las lesiones, los errores defensivos y la falta de gol.
El dilema está servido: formar futbolistas capaces de ayudar al Deportivo en Primera División y, al mismo tiempo, mantenerse competitivo en una categoría a la que acaba de ascender. No es poca cosa.
La cantera, entre dos vestuarios
Las lesiones en la plantilla de Antonio Hidalgo han abierto la puerta a lo de casa, y esa puerta tiene un precio abajo. Kevin Sánchez, uno de los referentes ofensivos del Fabril, se pierde los duelos ante el Racing de Ferrol y el Extremadura por sus convocatorias con el primer equipo. Entre ambas ausencias es titular ante el CD Lugo, mientras que contra la UD Logroñés había participado como suplente. Su caso retrata el rompecabezas que Manuel Pablo debe resolver cada jornada.
Martín Ochoa tampoco está en el derbi ante el Racing de Ferrol: viaja con el Deportivo a San Sebastián. Después regresa al once del filial frente al Lugo y el Extremadura. El atacante había marcado de penalti contra la UD Logroñés el 4 de octubre, en la derrota por 2-1, y sigue siendo el último goleador del equipo.
Rubén López, por su parte, juega ante Racing y Lugo, pero no está disponible contra el Extremadura. El centrocampista viaja con los blanquiazules a Madrid, aunque se queda sin minutos frente al Atlético.
La factura no es solo de nombres. La falta de continuidad afecta también a las asociaciones que el equipo necesita consolidar, porque cada cambio obliga a reajustar posiciones y a repartir responsabilidades entre futbolistas que compiten en Primera Federación y otros que entran en la dinámica del primer equipo.
Y la enfermería aprieta. Jairo Noriega y Dipanda arrastran lesiones graves de rodilla, mientras que Álex Marqués y Damián Canedo tampoco estuvieron disponibles frente al Extremadura. Noé Carrillo se perdió ese encuentro por precaución tras sufrir molestias en los isquiotibiales ante el Lugo.
Un octubre en negro
El Fabril cerró septiembre con un 2-0 ante el Real Unión que le permitió asomarse provisionalmente a puestos de playoff. Era la ilusión de un recién ascendido. Desde entonces, ni un solo punto.
La racha arranca con el 2-1 ante la UD Logroñés y sigue con el 0-1 frente al Racing de Ferrol, el 3-0 en Lugo y el 0-5 contra el Extremadura. Un gol a favor y once en contra en cuatro partidos. En el global de la temporada, el equipo suma dos victorias, dos empates y cinco derrotas, con ocho tantos a favor y dieciséis en contra.
El salto de categoría se nota: los rivales castigan los errores con mayor eficacia y al filial le cuesta sostener los partidos cuando encaja primero. No es un drama… pero tampoco un simple accidente. Las convocatorias del Deportivo no lo explican todo, porque Kevin Sánchez, Martín Ochoa, Noé Carrillo y Yayo González fueron titulares ante el Lugo y aquel encuentro terminó 3-0 pese a recuperar a varios jugadores importantes.
La goleada ante el Extremadura deja al descubierto problemas que van más allá de las ausencias. El primero llega a los ocho minutos, con un cabezazo de Kike Márquez a la salida de un saque de esquina. En el segundo, Hugo Ríos entrega un balón comprometido a Dani Estévez cerca del área y la presión rival provoca una pérdida que aprovecha Marco Manchón.
Al descanso, 0-3. Tras la reanudación, otra pérdida —esta vez de Samu Fernández ante la presión de Diego— permite a Escudero firmar el cuarto, y Sergio Molina cierra la goleada con un nuevo cabezazo tras un córner. Dos goles a balón parado y otros dos nacidos de pérdidas en la salida de balón: ahí está el diagnóstico.
Manuel Pablo no buscó excusas tras el encuentro: «No hemos estado en ningún momento». El técnico reconoció también la superioridad del rival en los duelos y los balones aéreos. Toca mirar hacia dentro, porque el filial necesita ganar solidez atrás, sobre todo ante equipos que presionan arriba y aprovechan los centros laterales.
Tres jornadas sin ver puerta
La fragilidad atrás coincide con un apagón arriba. El Fabril no marca desde el penalti de Martín Ochoa ante la UD Logroñés y suma tres jornadas consecutivas sin encontrar portería. Y no por falta de ocasiones.
Frente al Lugo, Kevin Sánchez dispuso de una ocasión clara de cabeza que detuvo Marc Martínez. Contra el Extremadura también hubo aproximaciones, pero ninguna acabó dentro. Sin acierto, el margen para reaccionar cuando el rival se adelanta se estrecha: en los últimos tres encuentros, el equipo no ha conseguido ni siquiera un tanto para recortar diferencias.
La pasada campaña, en Segunda Federación, el conjunto de Abegondo terminó nueve partidos sin marcar. En la categoría actual ya acumula tres consecutivos.
Copa, Osasuna y Zamora
La semana no da tregua a ninguno de los dos equipos. Los blanquiazules visitan este jueves 29 de octubre al Auriense CA en O Couto, a las 21:00 horas, en la primera ronda de la Copa del Rey, y el lunes 2 de noviembre reciben a Osasuna en Riazor.
En el entrenamiento del martes 27, Antonio Hidalgo contó con cinco futbolistas de la cantera: Kevin Sánchez, Martín Ochoa, Rubén López, Noé Carrillo y Yayo González. Pierre-Emerick Aubameyang comenzó a realizar tareas parciales con el grupo, mientras que Zakaria Eddahchouri, Marc Casadó y Bright Ede continuaban sus procesos de recuperación.
Para el Fabril, la siguiente batalla es el domingo 1 de noviembre a las 18:45 horas frente al Zamora CF, en el Estadio Ruta de la Plata. El conjunto zamorano ocupa la 13.ª posición con doce puntos, cuatro más que los de Manuel Pablo. El filial llega desde los puestos de descenso y con una necesidad urgente: recuperar eficacia en las dos áreas.
La aparición de Kevin Sánchez en Primera División es la mejor prueba de que la cantera sigue aportando futbolistas al Deportivo. Pero la tabla recuerda la otra mitad del encargo. El reloj corre, y el reto es doble: seguir formando jugadores mientras se pelea por mantenerse en Primera Federación.








