De primer fichaje del verano a la grada
Llegó el 19 de junio como primer refuerzo del regreso a Primera, con contrato hasta 2030 y el cartel de recambio con proyección: 39 partidos y dos asistencias en el De Graafschap avalaban la apuesta. La pretemporada, además, arrancó con gol: el 18 de julio firmó el primer tanto del curso en el 0-4 ante la SD Compostela, con Amatucci al lado en el centro del campo. Soriano lo definió entonces como futbolista de «6» o de «8», con recuperación, intensidad y salida de balón. Sobre el papel ilusiona; el problema es que la Liga ha contado otra historia.
Cinco jornadas después, Gijselhart solo ha pisado el césped en una. Fue ante el Valencia, en Riazor, cuando entró por Riki Rodríguez en el minuto 64. Ni un solo minuto más. El balance, frío: un partido, ningún once inicial, 26 minutos.
Casadó aprieta el centro del campo
El mercado español ya está cerrado, pero dejó una última pieza que cambia el reparto de papeles. Marc Casadó, cedido por el Barça hasta 2027 con opción de compra, aterrizó el 1 de septiembre con 49 partidos de Liga y 19 de Champions a sus espaldas pese a su edad. Soriano también lo ve como pivote, de «6» o de «8». No es la única explicación de por qué Gijselhart no entra en las alineaciones, pero sí evidencia que el problema pasa por la gestión de una posición muy poblada —donde Hidalgo ya contaba con Amatucci, Riki Rodríguez, Diego Villares y Mario Soriano—, no por el rendimiento del propio chaval.
Para un futbolista de 21 años que venía de jugar con regularidad en Países Bajos, la cosa se reduce ahora a lo de siempre en estos casos: encontrar continuidad, aunque sea lejos de casa.
Emiratos, un mercado abierto, no un destino cerrado
El calendario internacional deja una rendija que en España ya no existe: Emiratos Árabes Unidos mantiene su ventana abierta hasta el 28 de septiembre, y eso permite todavía mover fichas que aquí ya no se mueven. No hay, de momento, ni club confirmado ni negociación cerrada. Es un mercado disponible, no un destino acordado, y conviene no confundir ambas cosas.
Cesión, no venta, para no romper la apuesta a largo plazo
La fórmula que se estudia en A Coruña es la cesión, no el traspaso. El contrato hasta 2030 lo explica todo: una salida temporal permite buscar minutos sin renunciar a la apuesta de fondo que los blanquiazules hicieron en junio. A 14 de septiembre no hay salida oficial ni destino cerrado. Lo que sí hay es un problema claro encima de la mesa: encontrar sitio para un chico joven en una zona del campo donde la competencia ha crecido de golpe. Las próximas semanas, con varios mercados todavía abiertos, dirán si esos minutos llegan en Riazor o lejos de A Coruña.








