El filial celeste se juega el ascenso a Segunda División ante la Ponferradina en una final a doble partido, con la ida en El Toralín, la vuelta en Balaídos y una ventaja reglamentaria de su lado.
El Celta Fortuna está a dos partidos de jugar en el fútbol profesional. El filial celeste disputará el ascenso a Segunda División contra la SD Ponferradina en una eliminatoria a doble partido: la ida será el sábado 13 de junio en El Toralín y la vuelta el sábado 20 en Balaídos, ambos encuentros a las 18:30 horas.
Fechas y escenarios
El Fortuna parte con una ventaja en el orden de los partidos: la eliminatoria se decidirá en Vigo. El club ya ha confirmado que abrirá todo Balaídos para la vuelta, después de que más de siete mil aficionados acudieran a la semifinal ante el CE Europa. Marian Mouriño, presidenta del Celta, lo resumió sin rodeos: «Tenemos que llenarlo, se merecen que estemos ahí con ellos apoyando su gran temporada.» En Vigo lo tienen claro: el ascenso del filial pasa por el ambiente de Balaídos.
El reglamento del playoff
El playoff de ascenso de Primera Federación no contempla tanda de penaltis. Si la eliminatoria termina igualada tras los dos partidos, se juega una prórroga, y si el empate continúa después del tiempo extra, avanza el equipo mejor clasificado en la liga regular. Ese punto favorece al Celta Fortuna, que cerró la fase regular por delante de la Ponferradina. Por eso, si la final llega igualada a los últimos minutos en Balaídos, cada equipo afrontará un escenario distinto: el filial tendrá la ventaja del puesto en la tabla y la Deportiva necesitará ganar la eliminatoria. Es un dato decisivo para leer el desenlace de la final.
El camino hasta la final
El equipo de Fredi Álvarez eliminó al CE Europa en una semifinal muy ajustada. En la ida, el resultado fue 1-1. En la vuelta, en Balaídos, el Fortuna se impuso 3-2 después de la prórroga. Los nombres propios fueron Hugo González y Ángel Arcos. Hugo marcó dos penaltis en la segunda parte para darle la vuelta al marcador, mientras que Jordi Cano, que ya había adelantado al conjunto catalán, volvió a empatar desde los once metros. Con el 2-2, el partido se fue a la prórroga, y allí apareció Ángel Arcos para firmar el gol definitivo. El filial celeste llega a la final habiendo sobrevivido ya a un duelo largo, emocional y de marcador cambiante.
El perfil de la Ponferradina
La SD Ponferradina eliminó al Atlético Madrileño con una eliminatoria de marcador corto. La ida en El Toralín acabó 0-0 y la vuelta se resolvió con un 0-1 a domicilio, con gol de Abdoulaye Keita. La Deportiva dejó claro su perfil en esa eliminatoria: no necesita partidos abiertos para sentirse cómoda, puede competir en escenarios cerrados, proteger ventajas pequeñas y castigar un error. Para el Celta Fortuna, el primer objetivo en El Toralín será evitar una final de pérdidas, duelos constantes y balón parado.
La llave está en El Toralín
El Fortuna no tiene que resolver la eliminatoria en El Toralín, pero sí puede pagar caro un mal partido. El filial necesita salir del estadio berciano con la eliminatoria abierta, porque si llega a Balaídos sin una desventaja grande tendrá tres factores a favor: el estadio, el ritmo emocional y la mejor clasificación en caso de empate tras la prórroga. La Ponferradina intentará una final más lenta y más física, y el conjunto celeste necesita lo contrario: ritmo, presión tras pérdida y capacidad para atacar sin quedar partido. Ahí vuelven a aparecer Hugo González y Ángel Arcos, decisivos ante el Europa, junto a la gestión de Fredi Álvarez desde el banquillo.
Lo que está en juego para el Celta
El Celta Fortuna ya certificó esta temporada su séptima presencia en un playoff de ascenso a Segunda y ahora se asoma al fútbol profesional. Para el RC Celta, el ascenso reforzaría su estructura de cantera: un filial en Segunda eleva la exigencia semanal de los jóvenes, reduce la distancia con el primer equipo y permite formar futbolistas en un contexto mucho más parecido al de la élite, sin sacarlos del control deportivo del club. En Vigo llevan tiempo midiendo ese valor.
El Fortuna afronta la final con un plan claro: resistir el primer golpe en El Toralín, evitar pérdidas cerca de su área, llegar a Balaídos con la eliminatoria abierta y apoyarse en el factor campo y en la ventaja reglamentaria si el global termina igualado. La final se decidirá por detalles, una acción a balón parado, una transición, un penalti o una prórroga, y el filial celeste ya pasó por todo eso ante el Europa. Le queda el último paso: superar a la Ponferradina.








