Tras un estreno ilusionante, el Racing de Ferrol se desploma con Alejandro Menéndez y se hunde aún más en la tabla
Lo que comenzó como un soplo de aire fresco en A Malata ha terminado en una pesadilla deportiva. Alejandro Menéndez aterrizó en el Racing de Ferrol con la misión de revertir la mala dinámica del equipo, pero el efecto se esfumó tras el debut. Desde entonces, el conjunto verde no solo no ha mejorado, sino que ha empeorado los registros que dejó Cristóbal Parralo. A nueve jornadas del final, el descenso a Primera RFEF se ve cada vez más cerca.
Un inicio esperanzador… que no duró
Menéndez llegó en enero y su primer partido fue una sacudida positiva: victoria en el Ciudad de Valencia ante el Levante. La afición volvió a creer, el vestuario respiró y el club pareció cambiar el paso. Pero aquel triunfo fue un espejismo. En los siguientes 10 encuentros, el Racing solo ha conseguido 4 puntos de 30 posibles. El balance: una victoria, un empate y ocho derrotas.
Datos que reflejan un desplome
Con Cristóbal Parralo, el Racing sumaba 19 puntos en 23 jornadas (3 victorias, 10 empates, 10 derrotas), promediando 0,82 puntos por partido. Bajo la dirección de Menéndez, la media ha caído a 0,4 puntos por choque. El equipo ha encajado 18 goles y solo ha anotado 4. Un rendimiento muy por debajo de lo esperado para un técnico que llegaba como revulsivo.
Una reacción que nunca llegó
Más allá de los resultados, preocupa la imagen del equipo: sin solidez defensiva, sin ideas en ataque y con síntomas claros de descomposición. El Racing, que ya estaba en una situación delicada, ahora está 14 puntos por debajo de la salvación. La distancia con el Real Zaragoza —equipo que marca la permanencia— parece ya insalvable.
Próxima prueba, máxima exigencia
Este lunes, el Racing de Ferrol visita al líder, el Elche, en una jornada que puede dejar prácticamente sentenciado el futuro del club. Repetir el triunfo de la primera vuelta en A Malata suena más a milagro que a posibilidad real. Pero si algo necesita el Racing ahora, es precisamente eso: un milagro.







