Victoria de fe en San Pedro ante un Alondras que se aleja del play-off
El Villalonga se resiste a rendirse. Cuando todo parecía perdido, cuando los fantasmas del descenso asomaban por San Pedro, apareció Dieguito con dos zarpazos en apenas seis minutos para rescatar tres puntos de oro frente a un Alondras que venía como firme candidato al ascenso. Final vibrante, triunfo (2-1) y una bocanada de oxígeno para un equipo que no quiere morir.
Un primer tiempo de contención
El choque arrancó con tensión máxima. El Alondras, asentado en zona de promoción, no se dejó intimidar por el empuje local. El Villalonga, sabedor de lo mucho que se jugaba, plantó cara desde el minuto uno. Sin embargo, el respeto mutuo y el miedo a fallar dominaron una primera mitad sin apenas ocasiones claras y con el marcador congelado al descanso.
Gol visitante y respuesta relámpago
La segunda parte cambió el guion. Los de Cangas golpearon primero: Yelco aprovechó una indecisión defensiva para adelantar al Alondras en el minuto 71. El mazazo fue duro, pero el Villalonga no bajó los brazos. Al contrario, se volcó con rabia al ataque y encontró recompensa inmediata.
Solo tres minutos después, Dieguito empató con un disparo cruzado que desató la locura en la grada. Y en el 80’, el mismo protagonista culminó la remontada con una jugada de pillo dentro del área.
Aguantar con el alma
Con el 2-1, el Villalonga se encerró para defender su tesoro. El Alondras apretó, buscó el empate por todos los medios, pero los celestes resistieron con orden y coraje. Pitido final y estallido de alegría en San Pedro: victoria vital.
Clasificación ajustada y partido pendiente
Este triunfo permite al Villalonga mantenerse fuera del descenso directo, empatado a puntos con el Valladares pero con un partido menos que podría ser clave. La permanencia sigue difícil, pero con tardes como esta, no imposible.







