El mercado dio varias vueltas, pero Couhaib Driouech acabó donde el Celta quería. El club vigués ha hecho oficial la incorporación del extremo procedente del PSV Eindhoven, que firma por cuatro temporadas y queda vinculado a la entidad celeste hasta junio de 2030.
La confirmación pone punto final a una de las operaciones más cambiantes del verano en Vigo. El Rangers llegó a tomar ventaja en la carrera por Driouech y, posteriormente, el Celta terminó reactivando la negociación hasta alcanzar un acuerdo con el PSV. Lo que durante algunas semanas parecía un fichaje prácticamente perdido acaba convertido en una incorporación en propiedad y con contrato largo.
Del Rangers a Balaídos: un mercado con varias curvas
Driouech estuvo muy cerca de continuar su carrera en Escocia. El Rangers avanzó seriamente por su fichaje y la operación llegó hasta una fase muy avanzada antes de frustrarse en medio de las dudas surgidas durante el proceso médico.
Ese giro volvió a abrir una puerta que el Celta nunca había terminado de cerrar.
La dirección deportiva celeste retomó entonces las conversaciones con el PSV y modificó el escenario que había manejado inicialmente durante el verano. De estudiar una posible cesión se pasó a negociar una adquisición definitiva.
Dos días después de conocerse el acuerdo entre clubes, ya no queda ningún condicional: Driouech es futbolista del Celta.
Giráldez consigue un perfil que no tenía
Más allá del nombre, la importancia de la incorporación está en las características del jugador.
Driouech es diestro, pero desarrolla buena parte de su fútbol partiendo desde la izquierda. También puede aparecer en la derecha y destaca especialmente cuando dispone de metros para acelerar.
Es un atacante de cambio de ritmo, uno contra uno y ruptura. Un futbolista pensado para estirar al equipo, amenazar la espalda de las defensas y generar ventajas desde fuera hacia dentro.
Precisamente ahí estaba una de las necesidades del Celta: añadir desequilibrio y profundidad a un ataque con futbolistas de características diferentes, pero al que le faltaba un especialista de este perfil.
A sus 24 años, además, todavía existe margen de crecimiento y posible revalorización, otra de las claves que explican que el Celta haya pasado de estudiar una cesión a realizar una inversión para incorporarlo en propiedad.
Nueve goles y ocho asistencias en su última temporada
El currículum reciente ayuda a entender la apuesta.
Driouech disputó 40 encuentros con el PSV durante la pasada temporada, marcó nueve goles y repartió ocho asistencias.
También llega con experiencia en la Champions League: ha participado en 12 encuentros de la máxima competición europea, con cuatro goles y dos asistencias.
Uno de sus grandes escaparates llegó precisamente ante el Liverpool. El extremo firmó un doblete frente al conjunto inglés y terminó siendo elegido MVP del encuentro.
Su etapa en Eindhoven deja además dos títulos de Liga neerlandesa y una Supercopa de los Países Bajos.
Primera aventura lejos de Países Bajos
Driouech nació en Haarlem y toda su carrera profesional se había desarrollado hasta ahora en el fútbol neerlandés.
Pasó por Excelsior y Heerenveen antes de llegar al PSV en 2024. Ahora cambia por primera vez de campeonato para probarse en LaLiga y ponerse a las órdenes de Claudio Giráldez.
Velocidad, capacidad de desborde y facilidad para generar ventajas en el último tercio son algunas de las cualidades que han convencido al Celta para apostar por él.
El Celta gana una pieza, pero el mercado todavía tiene trabajo
La llegada de Driouech resuelve una de las necesidades principales del ataque, aunque no necesariamente baja la persiana del mercado en A Sede.
El Celta todavía dispone de los últimos días antes del cierre para ajustar una plantilla que Giráldez quiere completar, especialmente en otras posiciones.
Pero en ataque ya tiene al futbolista por el que llevaba semanas moviéndose.
Driouech parecía escaparse cuando el Rangers aceleró. El mercado le dio una segunda oportunidad al Celta y esta vez el club vigués fue hasta el final.
De una posible cesión a un traspaso. De Glasgow como destino probable a Balaídos. Y de una operación casi perdida a un contrato hasta 2030.







