El equipo carballés cierra la temporada con una valiosa victoria ante el Rayo Cantabria y acaba octavo en la tabla de la Segunda Federación
Golpe inicial del Rayo, reacción gallega con temple
El Bergantiños cerró su participación en la Segunda Federación con una victoria trabajada y con carácter (1-2) ante el Rayo Cantabria, un rival directo en la tabla. El conjunto dirigido por Jorge Cuesta remontó el gol inicial de Mario Fuente y terminó la jornada octavo, con 47 puntos, tras una actuación seria y decidida en tierras cántabras.
El inicio no pudo ser más adverso para los de Carballo: apenas se habían jugado tres minutos cuando el Rayo se adelantó en el marcador con un tanto tempranero de Mario Fuente. Un inicio cuesta arriba que no descompuso al Bergan.
Álvarez encendió la chispa de la remontada
Lejos de hundirse, el Bergantiños respondió con inteligencia y energía. Dominó los siguientes compases del encuentro y obtuvo recompensa en el minuto 21 gracias a un gol de Álex Álvarez. El empate asentó al equipo gallego, que se mostró más compacto y seguro ante un Rayo que empezó a perder ritmo.
Con el 1-1 se llegó al descanso, pero la sensación era clara: el Bergantiños estaba metido en el partido y no se conformaría con el empate.
Tiago firma el 1-2 y el Bergantiños pone el broche final
La segunda parte fue de mayor control y menos llegadas, pero el Bergantiños supo esperar su momento. En el tramo final, cuando el cansancio se notaba y los espacios aparecían, Tiago Rodríguez aprovechó una ocasión clave y marcó el 1-2 definitivo en el minuto 85. Una estocada letal que dejó sin reacción al Rayo Cantabria.
Los cambios introducidos por Cuesta también funcionaron, con buenas actuaciones de los jugadores que salieron desde el banquillo.
Final de curso con nota y un puesto de mérito
Con esta victoria, el Bergantiños cierra la temporada en el octavo puesto del grupo con 47 puntos, justo por detrás del Rayo Cantabria, que acaba séptimo con 48. Una posición meritoria tras una buena meritoria campaña con un final alentador.
El equipo carballés se despide con buenas sensaciones y una última imagen de lucha, compromiso y fe. Justo lo que se espera para construir con ambición el proyecto del próximo curso.







