Otro partido más del Racing que acaba en derrota. El Racing quiere, pelea, insiste… pero no puede. La Segunda se va consumiendo y el conjunto verde continúa sumando traspiés a pesar de intentarlo, sobre todo en la segunda mitad.

A Malata volvió a quedarse semivacía con tan solo 2837 espectadores en las gradas para presenciar una nueva derrota esta vez por 1-2 ante un Real Zaragoza que supo aprovechar sus escasas ocasiones y gestionar su ventaja con solvencia.
Los de Alejandro Menéndez no fueron capaces de sumar ante su afición y ante un Zaragoza que acusó el mal momento por el que atraviesa y la presión de jugarse el descenso. Con todo, los de Gabi Fernández terminaron por llevarse el gato al agua y tres puntos que saben a gloria a los maños y mantienen a raya los puestos de descenso.

Gol en el primer minuto y cuesta arriba desde el inicio
El Racing encajó un gol a los 21 segundos de juego, obra de Guti, en una acción que retrató la falta de concentración inicial del equipo.
Durante el primer tiempo, el Racing intentó tomar el control del balón, generó superioridades en el medio gracias al buen hacer de Álvaro Sanz y mostró cierta soltura por bandas, pero sin remate ni profundidad.La falta de contundencia ofensiva y los desajustes defensivos continuaron marcando la tónica.
El Zaragoza, sin hacer un gran despliegue, supo mantenerse firme y apenas sufrió, a pesar de ceder la iniciativa. En líneas generales, fue una primera mitad en la que el Racing quiso tener el balón, pero no supo cómo traducirlo en ocasiones claras. El marcador al descanso reflejaba el mismo problema que ha lastrado al equipo toda la temporada: más intención que capacidad real para competir.

Adu Ares golpea, Señé da vida, pero sin final feliz
Tras el descanso, el Zaragoza introdujo ajustes. Gabi reorganizó el sistema con un 4-3-3 y dio entrada a Adu Ares, quien firmó el segundo gol en el 51’ tras encarar a los centrales y definir ajustado al palo. Aunque el Racing reaccionó con carácter y recortó distancias en el 60’ con un penalti transformado por Señé tras una mano revisada por el VAR, le faltó claridad en los últimos metros. Chiki, Álvaro Giménez e Insúa rondaron el empate, pero sin puntería. Mientras, el Zaragoza resistió con tres centrales y apeló al oficio para amarrar tres puntos vitales. El Racing, otra vez, se quedó con la sensación de que la intención no basta en una categoría que exige mucho más.
Con esta derrota, el Racing de Ferrol encadena otra jornada sin ganar, en una temporada que termina confirmando sus carencias estructurales. El descenso no es casualidad.









