El Celta ha localizado en Argentina al futbolista con el que pretende completar su frente ofensivo. Exequiel Zeballos, extremo de Boca Juniors, se ha convertido en el principal objetivo de la dirección deportiva para añadir velocidad, desborde y capacidad para romper partidos desde la banda.
Después de reforzar otras líneas con las incorporaciones de Aleix Febas, Javi Galán y Abdoulaye Faye, además de avanzar en la llegada de Altay Bayindir, el club celeste concentra ahora buena parte de su trabajo en cerrar un atacante diferencial.
La operación entra en una semana decisiva. Boca pretende obtener alrededor de seis millones de euros por un futbolista cuyo contrato finaliza dentro de cuatro meses, mientras el Celta intenta aprovechar esa situación para alcanzar un acuerdo asumible.
El gran obstáculo aparece en Italia. El Nápoles también sigue al atacante y amenaza con convertir la negociación en una carrera que se resolverá tanto por la propuesta económica como por el proyecto deportivo presentado al jugador.
El contrato coloca a Boca contra el reloj
La proximidad del final de contrato condiciona toda la operación. Boca corre el riesgo de perder a Zeballos sin recibir un traspaso si no consigue renovarlo o venderlo antes de que concluya su vinculación.
Ese escenario concede al Celta una posición negociadora interesante. El conjunto argentino mantiene unas pretensiones elevadas, pero el paso de las semanas puede obligarlo a flexibilizar su postura para evitar que uno de sus activos abandone el club sin dejar ingresos.
La entidad viguesa pretende cerrar el fichaje antes del comienzo de LaLiga y trabaja para reducir las diferencias existentes. No obstante, la aparición del Nápoles puede retrasar los tiempos o encarecer una operación que en Vigo consideran importante para completar la plantilla.
El mercado coloca así a las tres partes en posiciones diferentes. Boca necesita vender, el Celta quiere aprovechar la oportunidad y Zeballos puede decidir si da el salto inmediato a Europa o espera a quedar libre.
El regate que busca Giráldez
La plantilla celeste cuenta con futbolistas capaces de aparecer por dentro, combinar entre líneas y atacar el área, pero necesita un perfil más específico para abrir el campo y superar rivales en el uno contra uno.
Zeballos responde a esa demanda. El argentino es un extremo explosivo, atrevido y con tendencia a recibir abierto para encarar. Su aceleración le permite ganar metros desde parado y generar ventajas sin depender siempre de una elaboración colectiva larga.
Ese tipo de futbolista puede resultar especialmente valioso ante rivales que defienden cerca de su portería. Cuando los espacios se reducen y el partido se atasca, un regate puede romper una estructura que llevaba media hora cerrando todas las puertas.
Giráldez ganaría así una alternativa diferente para las bandas y un jugador con capacidad para cambiar el ritmo de los encuentros. El Celta no busca únicamente ampliar la rotación, sino incorporar una amenaza que obligue a las defensas rivales a conceder ayudas y liberar espacios en otras zonas.
Un talento frenado por las lesiones
Zeballos debutó muy joven con el primer equipo de Boca y pronto fue considerado uno de los jugadores con mayor proyección del fútbol argentino. Su desequilibrio y personalidad para asumir el balón lo situaron como una de las grandes esperanzas de la cantera xeneize.
Sin embargo, su progresión quedó condicionada por dos lesiones graves. Primero sufrió una fractura de tibia y posteriormente una rotura del ligamento cruzado, problemas que le impidieron tener la continuidad necesaria durante una etapa decisiva de su carrera.
Ese historial introduce una dosis de riesgo en la operación. El Celta deberá comprobar su estado físico antes de comprometer una inversión importante y valorar su capacidad para soportar el ritmo de LaLiga y un calendario con competición europea.
A sus 24 años, Zeballos todavía dispone de margen para recuperar el terreno perdido. El talento sigue ahí; el reto pasa por conseguir que el cuerpo le permita mostrarlo semana tras semana.
El Nápoles aparece en el mismo camino
El Nápoles representa la principal amenaza para las aspiraciones del Celta. El conjunto italiano también pretende al extremo y cuenta con capacidad económica y atractivo deportivo para convencer tanto a Boca como al jugador.
La coincidencia añade un ingrediente particular al último amistoso de la pretemporada. Celta y Nápoles se enfrentarán este sábado mientras sus direcciones deportivas mantienen el foco sobre el mismo futbolista.
El duelo más importante no se celebrará únicamente sobre el césped. En los despachos se juega otra eliminatoria, con cantidades, contratos y plazos en lugar de goles.
El Celta confía en su proyecto, en el protagonismo que puede ofrecer a Zeballos y en la posibilidad de presentarle una vía directa para crecer dentro de una de las principales ligas europeas.
Una apuesta para elevar el techo ofensivo
La goleada ante el Sassuolo confirmó que el equipo dispone de capacidad anotadora. Iago Aspas abrió el marcador y Hugo González volvió a ser decisivo con un triplete, prolongando una pretemporada en la que ha marcado en todos los partidos disputados por el primer equipo.
Ese rendimiento no modifica la planificación. El Celta sabe que la temporada será larga y que necesitará más alternativas para competir en LaLiga y en Europa sin cargar siempre la responsabilidad ofensiva sobre los mismos futbolistas.
Zeballos representa una apuesta de mayor impacto que una incorporación puramente complementaria. Su fichaje añadiría desequilibrio, juventud y capacidad de revalorización, aunque también exigiría paciencia para gestionar su adaptación y su historial físico.
El club entiende que la oportunidad merece el esfuerzo. No abundan en el mercado los extremos con su capacidad para encarar y con un contrato tan próximo a finalizar.
Una negociación que entra en sus días decisivos
Las próximas jornadas determinarán si el interés se transforma en acuerdo. El Celta quiere cerrar la incorporación antes del comienzo de la competición, pero deberá encontrar un punto de encuentro con Boca y contener la ofensiva del Nápoles.
La operación todavía presenta obstáculos y no puede darse por cerrada. Existe optimismo, aunque también la certeza de que cualquier movimiento del club italiano puede cambiar el escenario.
Después de rastrear diferentes perfiles durante el verano, el Celta ya ha decidido hacia dónde lanzar su ataque. Zeballos es la apuesta para completar la banda y elevar el potencial ofensivo del equipo.
Ahora comienza la parte más difícil: convertir el regate en firma.







