El Celta abrió su gira italiana con una contundente victoria ante el Sassuolo, aunque el 1-4 final no refleja por completo las dificultades que atravesó el conjunto vigués durante buena parte de la segunda mitad. Iago Aspas adelantó a los celestes, Darryl Bakola igualó después del descanso y Hugo González decidió el amistoso con un triplete entre los minutos 83 y 87.
El atacante del filial volvió a convertirse en el gran nombre propio del verano celeste. Hugo González ha marcado en los cuatro encuentros disputados por el Celta durante la pretemporada y eleva ya su cuenta hasta los seis goles: uno ante el Braga, otro frente al Sporting de Gijón, uno contra el Académico de Viseu y tres ante el Sassuolo.
Su racha ha dejado de parecer una simple anécdota veraniega. Cada oportunidad recibida por Claudio Giráldez está encontrando la misma respuesta: presencia en el área, energía para presionar y una puntería que empieza a presentar una candidatura seria para quedarse en la dinámica del primer equipo.
El Celta impone su juego
El conjunto vigués comenzó el encuentro dominando la posesión y obligando al Sassuolo a defender cerca de su propia área. Miguel Román y Aleix Febas dirigieron la circulación desde el centro del campo, mientras Sergio Carreira y Javi Rueda proporcionaban amplitud por los carriles.
Carreira protagonizó la primera aproximación peligrosa con una llegada por la derecha. El Celta conseguía mover al conjunto italiano de un lado a otro y encontraba espacios entre líneas, aunque le faltaba precisión para transformar ese dominio en ocasiones claras.
El premio llegó en el minuto 22. Ferran Jutglà participó en la elaboración, Williot Swedberg encontró a Iago Aspas y el capitán aprovechó el espacio disponible en la frontal para orientar un remate preciso lejos del alcance de Arijanet Murić.
El 0-1 hacía justicia a lo ocurrido sobre el césped. Aspas volvió a aparecer poco después con un pase al espacio para Swedberg. El sueco superó al guardameta, pero un defensor evitó el segundo tanto prácticamente sobre la línea.
El Celta encontraba fluidez, progresaba con paciencia y mostraba una estructura reconocible. El Sassuolo apenas conseguía inquietar a Ionuț Radu durante una primera mitad controlada por los de Claudio Giráldez.
Starfelt se encuentra con el larguero
El técnico celeste introdujo a Carl Starfelt tras el descanso y el central estuvo muy cerca de ampliar la ventaja en una de sus primeras intervenciones. El sueco se impuso en un balón aéreo y conectó un cabezazo que terminó golpeando en el larguero.
La ocasión parecía confirmar la superioridad viguesa, pero la entrada de Darryl Bakola cambió el ritmo del encuentro. El centrocampista aportó energía, velocidad en la circulación y mayor capacidad para romper líneas.
El Sassuolo adelantó su presión y comenzó a recuperar balones más cerca del área celeste. El Celta perdió claridad para salir desde atrás y empezó a sufrir ante un rival mucho más agresivo que durante el primer periodo.
El Sassuolo castiga una pérdida
El empate llegó en el minuto 58 después de una pérdida de Aspas. Cristian Volpato dio continuidad a la transición, Luca Lipani encontró el último pase y Bakola apareció con la portería vencida para marcar el 1-1.
El tanto cambió completamente el desarrollo del amistoso. Andrea Pinamonti estuvo cerca de completar la remontada poco después y el propio Bakola volvió a generar peligro con un potente disparo lejano que se estrelló en el larguero.
Fueron los minutos más incómodos del Celta. El conjunto de Giráldez no conseguía superar la presión italiana, perdía el balón con demasiada rapidez y tenía dificultades para controlar las llegadas del Sassuolo.
El cuadro local encontraba espacios entre la defensa y el centro del campo. La sensación era que el segundo gol italiano estaba más cerca que una nueva ventaja celeste.
La expulsión de Laurienté cambia el partido
El encuentro dio otro giro en el minuto 76. Yoel Lago cometió una acción innecesaria sobre Armand Laurienté y el atacante francés respondió con una agresión.
El colegiado mostró la tarjeta roja directa al futbolista del Sassuolo, que dejó a su equipo con diez jugadores durante el tramo decisivo.
La superioridad numérica permitió al Celta recuperar terreno y volver a instalarse cerca del área italiana. El Sassuolo perdió capacidad para presionar y comenzó a dejar espacios durante la salida de balón.
Hugo González aprovechó el nuevo escenario para transformar un partido todavía abierto en una goleada.
Un triplete en cuatro minutos
El atacante, que había sustituido a Ferran Jutglà durante el descanso, necesitó apenas cuatro minutos para resolver el encuentro.
En el minuto 83 aprovechó un balón suelto dentro del área y firmó el 1-2. Hugo González volvió a demostrar su facilidad para interpretar dónde podía caer el rechace y anticiparse a los defensores.
Dos minutos después presionó la salida del Sassuolo, recuperó la pelota y conectó un potente derechazo que terminó en la escuadra. Una acción que reunió intensidad, valentía y una excelente ejecución técnica.
El conjunto italiano todavía no había asimilado el tercer gol cuando llegó el cuarto. En el minuto 87, Hugo González atacó un centro desde la banda y completó su triplete con un remate dentro del área.
Tres goles entre los minutos 83 y 87 convirtieron un encuentro igualado en una victoria holgada. El Celta pasó de atravesar su momento más delicado a cerrar la noche con una goleada.
Seis goles y un pleno de partidos marcando
La actuación ante el Sassuolo confirma a Hugo González como la gran aparición del Celta durante la preparación.
El delantero marcó en el empate frente al Braga, decidió con su gol la victoria ante el Sporting de Gijón y volvió a ver portería contra el Académico de Viseu. En Italia elevó todavía más el listón con su primer triplete del verano.
Ha marcado en los cuatro amistosos y suma seis goles. Una secuencia que demuestra regularidad y no únicamente inspiración en una noche concreta.
Ante el Sassuolo mostró tres registros distintos. En el primer tanto actuó como un delantero atento al balón suelto. En el segundo generó la ocasión mediante la presión y resolvió con un disparo de gran calidad. En el tercero interpretó el centro y atacó el área con precisión.
Su rendimiento plantea una decisión interesante para Claudio Giráldez. Hugo González comenzó la pretemporada como uno de los jugadores llamados a aprovechar las oportunidades durante la preparación, pero su impacto empieza a reclamar algo más que minutos testimoniales.
Todavía queda verano y la plantilla no está cerrada, pero el atacante está haciendo todo lo que puede exigírsele a un futbolista que aspira a encontrar un lugar en el primer equipo: marcar, competir y aprovechar cada aparición.
Aspas vuelve a dirigir el ataque
La irrupción de Hugo González no debe ocultar el buen primer tiempo de Iago Aspas.
El capitán interpretó bien los espacios entre líneas, participó en la circulación ofensiva y abrió el marcador con una definición precisa desde la frontal. También dejó a Swedberg en una posición favorable para marcar el segundo.
Aspas continúa siendo el principal organizador del ataque celeste. Aunque parte desde zonas adelantadas, su influencia aparece cuando retrocede, recibe entre centrocampistas y defensas y orienta la jugada hacia los espacios libres.
El Celta volvió a apoyarse en su lectura para dominar durante la primera mitad. Cuando el equipo perdió claridad tras el descanso, también disminuyó su capacidad para conectar con el capitán y progresar con limpieza.
Una victoria con dos lecturas
El resultado permite al Celta comenzar con buen pie su estancia en Italia, pero el encuentro deja conclusiones diferentes.
Durante la primera parte, el equipo de Claudio Giráldez controló el balón, ocupó bien los espacios y consiguió someter al Sassuolo. Miguel Román y Febas dirigieron el juego, los carrileros ofrecieron amplitud y Aspas encontró libertad cerca del área.
La segunda mitad fue más complicada. El conjunto italiano elevó la intensidad, castigó una pérdida y generó varias ocasiones que pudieron colocar al Celta por detrás en el marcador.
La expulsión de Laurienté resultó determinante, aunque los vigueses tuvieron el mérito de aprovechar inmediatamente la superioridad. En pretemporada también se entrena la capacidad para detectar cuándo un rival está herido. El Celta olió sangre y Hugo González apareció con los colmillos afilados.
El 1-4 premia la eficacia del conjunto celeste y mantiene su buena dinámica ofensiva, pero también señala aspectos que Giráldez deberá corregir: la respuesta ante la presión rival, la gestión de las pérdidas y la capacidad para controlar los partidos después del descanso.
La candidatura de Hugo González
La principal conclusión del amistoso vuelve a conducir al mismo nombre.
Hugo González ha dejado de ser únicamente uno de los jóvenes invitados a la pretemporada. Sus goles están obligando al cuerpo técnico a evaluar hasta dónde puede llegar su participación durante el curso.
Su capacidad para actuar en distintas posiciones del frente ofensivo, la intensidad sin balón y la facilidad para atacar el área encajan en el modelo de Claudio Giráldez. También aporta una cualidad que siempre cotiza al alza: el gol.
La competencia será elevada y la dirección deportiva todavía debe resolver varios movimientos de la plantilla. Sin embargo, el atacante está aprovechando cada minuto para dejar claro que no piensa abandonar la pelea sin presentar batalla.
Cuatro encuentros, seis goles y pleno de partidos marcando. Los amistosos no reparten puntos, pero sí pueden cambiar jerarquías. Hugo González está utilizando el verano para llamar a la puerta del primer equipo. Y, por ahora, no está llamando precisamente bajito.
Ficha técnica
Sassuolo: Arijanet Murić —Stefano Turati, minuto 65—; Filippo Missori —Riccardo Ciervo, minuto 65—, Tommaso Macchioni, Cas Odenthal, Simone Cinquegrano; Luca Lipani —Patrick Nuamah, minuto 84—, Nemanja Matic —Darryl Bakola, minuto 46—; Cristian Volpato —Edoardo Iannoni, minuto 79—, Vasilije Adžić —Alessandro Di Bitonto, minuto 79—, Armand Laurienté; Andrea Pinamonti —Kieron Bowie, minuto 65—.
Celta: Ionuț Radu; Javi Rodríguez —Carl Starfelt, minuto 46—, Yoel Lago, Marcos Alonso —Anxo Rodríguez, minuto 79—; Javi Rueda —Álvaro Núñez, minuto 79—, Miguel Román, Aleix Febas —Hugo Burcio, minuto 71—, Sergio Carreira; Iago Aspas —Hugo Álvarez, minuto 71—, Williot Swedberg —Andrés Antañón, minuto 71—; Ferran Jutglà —Hugo González, minuto 46—.
Goles: 0-1, Iago Aspas (minuto 22); 1-1, Darryl Bakola (minuto 58); 1-2, Hugo González (minuto 83); 1-3, Hugo González (minuto 85); 1-4, Hugo González (minuto 87).
Expulsión: Armand Laurienté, roja directa en el minuto 76.







