Una plantilla con poco margen de maniobra
El Celta se aproxima al inicio de la temporada con las licencias del primer equipo prácticamente cubiertas. Esta situación condiciona los últimos movimientos de la dirección deportiva y obliga al club a hilar muy fino para completar el proyecto de Claudio Giráldez.
Javi Rodríguez es, por ahora, el único futbolista que la pasada campaña estaba en dinámica del filial y que ha pasado a tener ficha del primer equipo. Otros jugadores como Yoel Lago y Jones El-Abdellaoui siguen sin dar ese salto administrativo, pese a llevar tiempo trabajando junto a la plantilla principal.
Cualquier nueva incorporación tendrá que encajar no solo en el presupuesto, sino también en el complicado tablero de las licencias.
El fichaje que debe cerrar el ataque
La prioridad deportiva sigue estando en la parcela ofensiva. Giráldez quiere sumar un jugador capaz de ofrecer soluciones en distintas posiciones y que pueda actuar como extremo en cualquiera de las dos bandas o por detrás del delantero.
La polivalencia se ha convertido en una de las señas de identidad de las peticiones del técnico. El entrenador busca futbolistas capaces de intercambiar posiciones, interpretar diferentes alturas y modificar el dibujo durante los partidos.
El objetivo del club es que esa incorporación llegue antes de que comience LaLiga, aunque la negociación todavía debe superar su fase más delicada.
Una operación que cambiará la política del verano
El nuevo atacante será el primer fichaje del Celta que implique pagar un traspaso. Hasta ahora, todos los refuerzos han llegado con la carta de libertad, pero la entidad viguesa está dispuesta a realizar un esfuerzo económico por la pieza que considera necesaria para completar el frente ofensivo.
La inversión será importante, aunque el club entiende que el coste puede estar justificado por la versatilidad y el recorrido del jugador elegido. La operación debe aportar rendimiento inmediato y, al mismo tiempo, mantener una lógica financiera compatible con el proyecto celeste.
No se trata de llenar una ficha más, sino de incorporar una pieza que pueda tener peso durante toda la temporada.
Fer López, una opción que pierde fuerza
La falta de espacio en la plantilla y el cambio de postura del Wolverhampton han complicado todavía más el regreso de Fer López.
El Celta quería volver a contar con el canterano después de su buena segunda etapa en Vigo, pero los Wolves lo consideran útil para su nuevo proyecto en la Championship. El club inglés no parece dispuesto a facilitar otra cesión y el escenario se ha alejado mucho de las previsiones que manejaba el entorno celeste hace unas semanas.
La llegada de otro atacante no elimina el interés por Fer López, pero sí puede hacer que la dirección deportiva dé por cerrada esa vía y centre todos sus esfuerzos en el nuevo objetivo.
Bayindir completa la operación de la portería
La llegada de Altay Bayindir está pendiente del anuncio oficial. El guardameta del Manchester United reforzará una posición que el Celta quería tener resuelta antes de afrontar el tramo final de la preparación.
Con el portero prácticamente encarrilado y el atacante como última gran tarea, el mercado celeste entra en su fase definitiva. Por delante quedan los últimos ajustes, la inscripción de los jugadores y la necesidad de entregar a Giráldez una plantilla preparada para competir en LaLiga, Copa del Rey y Europa League.
El Celta no busca cantidad. Busca la pieza que haga que todo encaje.







