El regreso de Fer López al Celta pierde fuerza con el paso de los días. La entidad viguesa tenía entre sus grandes objetivos repetir la cesión del canterano, pero el Wolverhampton ha cambiado su postura y ahora considera al futbolista una pieza importante para su proyecto en la Championship.
El descenso cambia los planes del Wolverhampton
Fer López regresó este verano a Inglaterra después de completar la segunda mitad de la pasada temporada en Vigo. Su falta de protagonismo en la Premier League abrió la puerta a una cesión que permitió al atacante recuperar sensaciones, competir con continuidad y volver a sentirse importante con la camiseta celeste.
El escenario es muy diferente tras el descenso de los Wolves. El conjunto inglés necesita construir un equipo capaz de regresar cuanto antes a la máxima categoría y, en ese plan, Fer López aparece como uno de los jóvenes con mayor margen de crecimiento.
El Wolverhampton apostó por él con una inversión cercana a los 23 millones de euros y le firmó un contrato de larga duración. La entidad no parece dispuesta ahora a facilitar una nueva salida sin garantías deportivas o económicas.
La llegada de César Peixoto refuerza su posición
La designación de César Peixoto como nuevo entrenador también juega en contra de los intereses del Celta. El técnico portugués ha encontrado en Fer López un futbolista que encaja en su idea de juego por su capacidad para moverse entre líneas, aparecer en los últimos metros y actuar tanto por fuera como en posiciones interiores.
El atacante ha tenido presencia en los primeros compromisos de preparación y cuenta con la confianza del cuerpo técnico. Para los Wolves, perder ahora a un jugador por el que realizaron una fuerte apuesta supondría desprenderse de una de las piezas llamadas a marcar diferencias en la lucha por el ascenso.
El Celta pierde fuerza en sus argumentos
En Vigo confiaban en varios factores para convencer al Wolverhampton. La relación entre ambos clubes, el deseo del jugador de sentirse protagonista y el atractivo de un equipo que volverá a competir en Europa eran bazas importantes.
Sin embargo, el nuevo proyecto inglés ha reducido el peso de esos argumentos. El descenso no ha convertido a Fer López en un descarte, sino en una pieza necesaria para intentar recuperar la categoría. Ahí está el giro de guion que complica la operación para el conjunto celeste.
El futbolista conoce perfectamente el sistema de Claudio Giráldez y mantiene una identificación especial con el Celta, pero la decisión final depende de un Wolverhampton que ya ha tomado una posición de fuerza.
Giráldez tendrá que planificar sin su canterano
La posible continuidad de Fer López era una de las grandes prioridades del verano celeste. Su polivalencia, su capacidad para acelerar los ataques y su conocimiento del modelo de Giráldez le convertían en un refuerzo de primer nivel para una temporada con LaLiga, Copa del Rey y Europa League.
El Celta tendrá que empezar a trabajar con la posibilidad cada vez más real de no contar con él. No existe todavía un cierre definitivo a la operación, pero en la dirección deportiva ya asumen que el regreso del atacante se ha complicado mucho.
Mientras el mercado sigue abierto, el equipo vigués continúa con su preparación. El próximo miércoles se enfrentará al Sassuolo y el sábado disputará otro amistoso ante el Nápoles dentro de su concentración en Italia, dos pruebas en las que Giráldez deberá seguir definiendo la plantilla que competirá en Europa.
El nombre de Fer López no desaparece por completo del radar, pero ahora mismo la pelota está en el tejado de Wolverhampton. Y los Wolves parecen tener claro que quieren quedársela.







