El Celta Fortuna ya mueve ficha para la temporada más importante de su historia, y lo hace apostando por lo que mejor conoce: un chaval con talento y margen de crecimiento. El club vigués incorpora al extremo Vlad Silva, cedido desde el Paços de Ferreira con opción de compra, y así se estrena el mercado del filial celeste tras el histórico ascenso a LaLiga Hypermotion.
La operación llega a pocos días del inicio del campeonato. Y marca la línea de la casa: jóvenes con experiencia competitiva y recorrido por delante.
Primer paso de un curso histórico
El ascenso a Segunda División abre un escenario nuevo para el filial. Competir por primera vez en el fútbol profesional obliga a elevar el nivel de la plantilla sin renunciar al modelo de desarrollo que define al club, y ese equilibrio es exactamente lo que hay detrás del primer movimiento del verano.
Vlad Silva jugará la temporada 2026/27 en Vigo en calidad de cedido, mientras los celestes se reservan una opción de compra al final del curso. Más que un fichaje suelto, su llegada arranca la planificación con la que el Fortuna intentará sostenerse en una categoría inédita.
Un chaval ya rodado
Nacido en Bisáu el 19 de marzo de 2009, Vlad se formó en la cantera del Paços de Ferreira y con solo 17 años ya ha dado sus primeros pasos en el fútbol profesional portugués. No es poca cosa.
Durante la temporada 2025/26 disputó 26 partidos en la Segunda Liga, con un gol y una asistencia, a los que sumó dos encuentros de la Taça de Portugal hasta cerrar el curso con 28 apariciones oficiales con el primer equipo. Su progresión también le ha llevado a la selección portuguesa sub-17, donde acumula 12 internacionalidades y dos goles.
El perfil que buscaban en Vigo
Vlad puede actuar principalmente como extremo izquierdo, aunque también ofrece alternativas en otras posiciones ofensivas. Velocidad, capacidad para desbordar y facilidad para atacar los espacios: justo lo que el Celta quería para reforzar al Fortuna antes del pitido inicial.
Sobre el papel ilusiona, y con razón. Pero conviene no perder de vista que sigue en fase de crecimiento, y ahí el hecho de haber competido con regularidad en una liga profesional se convierte en un activo de valor para un equipo que afronta un salto de exigencia importante.
Lo que viene
La llegada del extremo portugués inaugura el mercado del filial celeste en un verano marcado por el ascenso a LaLiga Hypermotion. El Fortuna empieza a armar una plantilla para una categoría completamente nueva, y lo hace con la brújula puesta en la cantera y en los futbolistas con recorrido.
Perfil joven, experiencia temprana y una cesión con opción de compra. El mensaje es claro: la identidad formativa no se negocia, ni siquiera en el mayor desafío deportivo de la historia del club.







