Un debut con sabor a historia
Mateo Sobral pisa fuerte y el Celta todavía no ha decidido del todo dónde ponerlo. El canterano de 17 años hizo historia el pasado sábado al convertirse en el primer futbolista en edad juvenil que juega con el Celta Fortuna en Segunda División. Fue titular ante el Ceuta.
Llegó al once después de una semana en la que las necesidades del centro del campo obligaron a Fredi Álvarez a mirar hacia la cantera, esa vía que en Vigo nunca se cierra. La idea inicial pasa por mantenerlo en dinámica del Celta Fortuna sin romper por completo su vínculo con el Juvenil A.
La cantera, protagonista
La situación ya se anticipaba en la previa de Ceuta, cuando Hugo López, Mateo Sobral y David Sueiro aparecían entre las alternativas juveniles para una medular con pocos efectivos disponibles. Los celestes no tuvieron que inventar nada: tiraron de lo de casa.
Y es coherente con lo que lleva tiempo haciendo el filial, que utiliza la cantera como una vía directa para nutrir su plantilla, una filosofía visible en su política de talento joven.
El encaje, todavía abierto
Su participación, sin embargo, no significa que el salto al Celta Fortuna sea definitivo. Fuentes próximas al jugador señalan que su destino todavía no está completamente definido y que, en principio, seguirá trabajando con el filial, aunque alternando esa dinámica con el Juvenil A.
Ilusiona, sí, pero conviene no correr. La apuesta del club pasa por acelerar el desarrollo de sus talentos sin quemar etapas, y ese equilibrio es más difícil de sostener de lo que parece desde la grada.
Una puerta que ya está abierta
Sobral ya ha cruzado la puerta del fútbol profesional. El mensaje es claro: ahora el Celta debe decidir con qué frecuencia la atravesará esta temporada.









