Grave error inicial de Leo Román
El Deportivo cerró con empate su cuarto amistoso de pretemporada después de firmar un 2-2 ante el St. Pauli en Hamburgo. El equipo gallego tuvo que reaccionar en dos ocasiones, primero tras un fallo de Leo Román y después después de un gran gol de Kaars, pero encontró respuesta por medio de Bright Ede y Zakaria Eddahchouri.
El marcador ya no se movió durante los 30 minutos adicionales pactados por ambos clubes después de los 90 reglamentarios. No hubo tanda de penaltis y el encuentro terminó convertido en una prueba de 120 minutos, útil para repartir esfuerzos y continuar ajustando el equipo.
Más allá del resultado, el Deportivo dejó una imagen competitiva ante un rival con mayor ritmo de preparación y demostró capacidad para levantarse de dos situaciones adversas.
El St. Pauli castiga un error de Leo Román
El conjunto alemán comenzó con mayor intensidad y consiguió instalarse con más facilidad en campo deportivista.
El Deportivo tuvo problemas para superar la presión inicial del St. Pauli y terminó concediendo el primer gol en el minuto 17. Leo Román falló al intentar jugar el balón desde atrás y su error dejó la acción preparada para que Hara colocase el 1-0.
El tanto reflejó una de las dificultades del equipo coruñés durante el comienzo del partido. El rival presionaba con energía, obligaba a tomar decisiones rápidas y aprovechaba su mayor grado de preparación física.
El fallo del guardameta fue evidente, pero el Deportivo no se descompuso. El equipo intentó corregir su salida de balón y comenzó a encontrar espacios a medida que avanzaba la primera mitad.
El Dépor crece después del golpe
Tras encajar, el conjunto gallego adelantó metros y empezó a competir con mayor continuidad.
El equipo buscó el empate antes del descanso, aunque no consiguió transformar sus aproximaciones en ocasiones suficientemente claras. El St. Pauli conservó la ventaja y trató de controlar el partido desde una presión menos agresiva, pero todavía incómoda para la circulación deportivista.
La mejoría del Deportivo se hizo más visible después del intermedio. El equipo jugó con mayor decisión, llegó con más futbolistas al área y comenzó a exigir a la defensa alemana.
El empate llegó en el minuto 59. Bright Ede apareció en el área y conectó un remate de cabeza para establecer el 1-1, premiando el crecimiento del conjunto coruñés.
Kaars vuelve a adelantar al St. Pauli
La igualdad no duró demasiado.
En el minuto 72, Kaars firmó una de las mejores acciones del encuentro con un disparo que terminó en la escuadra. El gol devolvió la ventaja al conjunto alemán y obligó al Deportivo a reaccionar por segunda vez.
El 2-1 llegó cuando el partido parecía entrar en una fase más abierta, con espacios en las dos áreas y varios cambios que habían modificado las estructuras iniciales.
El Deportivo tuvo que asumir riesgos y adelantar nuevamente sus líneas. El equipo no perdió la iniciativa y continuó buscando el empate pese al desgaste acumulado.
Zakaria encuentra el 2-2 en la recta final
La insistencia deportivista encontró premio a falta de seis minutos para el final del tiempo reglamentario.
Zakaria Eddahchouri recibió en posición de remate y conectó un disparo que terminó desviado por un defensor antes de entrar en la portería. El toque rival modificó la trayectoria y dejó sin respuesta al guardameta.
El 2-2 reflejó la capacidad del Deportivo para mantenerse dentro del partido pese a los dos golpes recibidos. El conjunto coruñés no dominó de manera constante, pero sí mostró determinación para responder en los momentos más delicados.
El empate permitió cerrar los 90 minutos con una sensación positiva, especialmente por la entidad del rival y por la mayor carga de trabajo acumulada por el St. Pauli.
Media hora adicional para continuar las pruebas
El amistoso no terminó con el pitido de los 90 minutos.
Los dos equipos habían acordado disputar 30 minutos adicionales para ofrecer más carga competitiva a sus plantillas y seguir realizando pruebas. Durante ese tiempo extra, los entrenadores introdujeron nuevas modificaciones y repartieron minutos entre los futbolistas disponibles.
El marcador no volvió a moverse y tampoco hubo tanda de penaltis.
El formato permitió al Deportivo completar una sesión de gran exigencia física. El encuentro dejó de ser únicamente un amistoso convencional y se convirtió en una prueba prolongada en la que el cuerpo técnico pudo observar al equipo bajo condiciones de fatiga.
Un empate con más valor por el contexto
El Deportivo se enfrentó a un rival más rodado y con una preparación más avanzada, una circunstancia que se notó especialmente durante los primeros minutos.
El equipo coruñés pagó caro un error individual, pero tuvo capacidad para recomponerse. También respondió al 2-1 y terminó evitando la derrota cuando el partido se acercaba a su tramo final.
La prueba dejó aspectos pendientes, principalmente en la salida de balón y en la necesidad de controlar mejor los momentos de presión rival. Al mismo tiempo, confirmó que el equipo mantiene recursos ofensivos y capacidad de reacción.
El empate de Hamburgo no ofrece conclusiones definitivas, pero sí añade una experiencia valiosa dentro de la preparación. El Dépor salió exigido, acumuló 120 minutos de competición y consiguió responder dos veces ante un adversario que llegaba con más kilómetros en las piernas.







