El club vigués maneja una plantilla de 29 jugadores, espera todavía varios refuerzos y debe acelerar las salidas para ajustar el grupo que trabajará a las órdenes de Claudio Giráldez.
El mercado del Celta ha llegado a uno de esos puntos en los que para entrar hay que dejar salir. El conjunto vigués tiene prácticamente ocupadas todas las taquillas de A Madroa, todavía pretende realizar al menos tres incorporaciones y quiere reservar espacio para los jóvenes que llamen a la puerta desde el Fortuna.
La consecuencia es clara: Marco Garcés afronta varias semanas de negociaciones para aligerar una plantilla que actualmente reúne a 29 futbolistas, sin contar a los canteranos que puedan incorporarse a la dinámica del primer equipo.
Hugo Sotelo ha sido el primero en abandonar Vigo, pero detrás aparece una fila considerable. Carlos Dotor, Carles Pérez, Unai Núñez, Manu Sánchez, Carlos Domínguez, Manu Fernández e Iván Villar figuran entre los nombres con opciones de cambiar de destino. A ellos se suma la situación particular de Damián Rodríguez, cuyo futuro depende también del Racing de Santander.
Sotelo marca el camino elegido por el Celta
La salida de Hugo Sotelo al Levante sirve como primera referencia sobre la estrategia que pretende seguir el club. La operación se articula mediante una cesión con una opción de compra cercana a los tres millones de euros, mientras el Celta conservaría el 50 % de los derechos económicos del centrocampista.
El acuerdo permite al futbolista buscar continuidad sin que la entidad viguesa pierda completamente el control sobre su futuro. Además, el Levante asumiría íntegramente su ficha y tendría que informar al Celta si recibe una propuesta de otro club, dando a los celestes la posibilidad de igualarla.
No es una despedida definitiva, pero sí una apuesta por liberar espacio y proteger una posible revalorización del canterano.
Carlos Dotor, una salida que se juega entre cesión y traspaso
El siguiente movimiento podría tener como protagonista a Carlos Dotor. El centrocampista dejó buenas sensaciones durante su etapa en el Málaga y el club andaluz quiere recuperarlo para su regreso a Primera División.
El deseo del jugador y del Málaga parece caminar en la misma dirección. La diferencia está en la fórmula. El conjunto malaguista pretende otra cesión, mientras que el Celta valora preferentemente un traspaso que cierre definitivamente la operación.
Loren Juarros, director deportivo del Málaga, reconoció públicamente que existen conversaciones y que Dotor desea continuar en La Rosaleda. Sin embargo, el centrocampista mantiene dos años más de contrato con el Celta y cuenta también con otros pretendientes, por lo que la negociación todavía tiene varios minutos por disputarse.
Tres cedidos regresan sin encontrar sitio
Una parte importante del atasco la protagonizan futbolistas que ya salieron en mercados anteriores y que vuelven a encontrarse lejos de los planes principales de Claudio Giráldez.
Carles Pérez afronta su último año de contrato después de pasar por el Getafe y el Aris de Salónica. Su elevada ficha y la dificultad para encajar en el modelo ofensivo del técnico complican una operación que el Celta lleva tiempo intentando resolver.
Unai Núñez tiene contrato hasta 2029 y encadena experiencias lejos de Balaídos. Después de jugar en el Athletic, el Hellas Verona y el Valencia, todo apunta a que deberá buscar un nuevo destino. La duración de su contrato y sus condiciones salariales obligan al club a trabajar con paciencia para encontrar una salida asumible para todas las partes.
Manu Sánchez tampoco parece disponer de espacio en el lateral izquierdo. El defensor tuvo protagonismo durante sus cesiones en el Alavés y el Levante, pero la llegada de Javi Galán y la presencia de Álvaro Núñez reducen considerablemente sus posibilidades de continuidad.
Son tres operaciones diferentes con una dificultad compartida: sus contratos y salarios limitan el margen de negociación del Celta.
La cantera también deberá buscar minutos lejos de Vigo
Carlos Domínguez y Manu Fernández representan otro perfil dentro de esta operación salida. Ambos tuvieron escasa participación durante la pasada temporada, especialmente en el tramo final, y manejan alternativas para continuar su crecimiento fuera de Vigo.
Domínguez dispone de interés procedente de Segunda División, mientras que Manu Fernández también estudia propuestas nacionales y del extranjero. En ambos casos, la prioridad pasa por encontrar un contexto competitivo que les permita acumular minutos y mantener abierta la puerta de regreso.
Iván Villar completa el grupo de futbolistas cuyo futuro está en discusión. El guardameta entra en su último año de contrato y el Celta pretende incorporar otro portero para competir con Ionut Radu. Sin embargo, Villar quiere continuar en Vigo, una postura que podría prolongar el desenlace durante el verano.
El extraño caso de Damián Rodríguez
La situación de Damián Rodríguez se disputa prácticamente a tres bandas. El Racing de Santander debía prolongar automáticamente su cesión después del ascenso, pero el club cántabro no parece contar con el centrocampista.
El Sporting aparece como posible destino mediante un nuevo préstamo, aunque el Celta dispone de poco margen de intervención. Contractualmente, Damián seguirá vinculado al Racing durante la temporada 2026-27 y no regresaría a la disciplina celeste hasta junio de 2027, cuando todavía tendría otro año de contrato.
El Celta observa la jugada desde la banda mientras Racing y Sporting buscan una fórmula que permita al ponteareano competir con mayor regularidad.
Garcés necesita liberar el mercado de entrada
La cantidad de nombres convierte esta operación salida en algo más que una limpieza de vestuario. De su resolución depende también la siguiente fase de la planificación deportiva.
El Celta todavía quiere reforzar varias posiciones, pero antes necesita reducir masa salarial, equilibrar el número de efectivos y evitar una pretemporada con demasiados jugadores trabajando al margen del proyecto principal.
Desde la llegada de Marco Garcés a la dirección de fútbol, el club ha gestionado once cesiones. El precedente más numeroso de los últimos años se produjo en 2022, cuando salieron a préstamo José Fontán, Sergio Carreira, Orbelín Pineda, Miguel Baeza, Julen Lobete, Santi Mina, Alfon González y Gabriel Fernández.
Este verano el volumen puede volver a acercarse a aquellas cifras. Sotelo ya ha abierto la puerta. Ahora el desafío del Celta consiste en evitar que el resto de candidatos se amontonen delante de ella.







