El Sunderland pregunta por Williot Swedberg, sí, pero llega a una negociación que ya no existe. Hace un año, con el PSV Eindhoven vigilando de cerca, la valoración del sueco se movía entre 8,8 y 10,6 millones de euros. Ahora es otra cosa: contrato hasta 2029, la mejor temporada de su carrera en Vigo y una cotización que alcanza los 20 kilos. No ha trascendido cuánto estaría dispuesto a pagar el club inglés. Los números, eso sí, ya explican por qué ninguna oferta puede plantearse con las referencias del verano pasado.
De promesa a pieza indiscutible
Swedberg llegó desde el Hammarby en 2022, todavía en construcción, necesitando tiempo para hacerse a LaLiga. Con Claudio Giráldez todo cambió. El extremo se ganó galones hasta cerrar la 2025/26 con 40 partidos, 10 goles y siete asistencias entre todas las competiciones. En la Europa League, además, firmó cinco tantos que ampliaron su escaparate fuera de España. A los 22 años ya no es un proyecto: produce, se mueve entre banda y espacios interiores, y todavía tiene margen para crecer. Eso pesa.
El contrato hasta 2029 blinda al Celta
El 7 de agosto de 2025 la entidad amplió su vinculación hasta junio de 2029, dos años más que el acuerdo anterior. El mensaje es claro: el Celta ya no negocia contrarreloj. Antes, con contrato hasta 2027, se manejaba aquella tasación de 8,8 a 10,6 millones durante el interés del PSV. Swedberg se quedó, renovó y disparó sus números. Aquel escenario ya no vuelve.
Casi el doble en un año
La cifra actual de mercado -20 millones, actualizada en junio de 2026- no es cláusula ni cantidad oficial pedida por el club. Sirve, eso sí, como termómetro: prácticamente duplica el techo de la valoración de hace un año. Tres motivos lo explican: el contrato hasta 2029, las 17 participaciones directas en gol de la última temporada y la experiencia acumulada en LaLiga y Europa League.
Lo que se juega Giráldez
El interés de la Premier League vuelve a poner a Swedberg en el escaparate, pero el punto de partida ha cambiado por completo. El Celta controla sus derechos otras tres temporadas y el sueco llega de firmar sus mejores cifras en Vigo. Una salida, además, tendría precio deportivo: Giráldez perdería a un jugador adaptado a su modelo, capaz de atacar espacios y ocupar varias posiciones, y sustituir ese perfil obligaría a destinar parte del ingreso a otro fichaje. La pregunta ya no es cuánto valía Swedberg cuando apareció el PSV en 2025. Es cuánto vale hoy para el Celta. Y esa cuenta, la de ahora, es la que tendrá que asumir cualquiera que quiera ficharlo.








