La campaña de abonos del Deportivo para la temporada 2026/27 ha abierto un foco de tensión entre el club y una parte de su afición. El regreso a Primera División ha llegado acompañado de un incremento en los precios de renovación y nuevas altas, una medida que la entidad enmarca dentro del nuevo contexto deportivo y económico del equipo.
El malestar no se limita únicamente al precio de los carnés. Uno de los puntos más sensibles está en Maratón Inferior, zona tradicionalmente vinculada a parte de la animación de Riazor. En ese sector, varios colectivos de aficionados denuncian condiciones específicas para la renovación, como la entrega de documentación personal y la aceptación de cláusulas adicionales.
El club defiende la medida por motivos de seguridad
El Deportivo sostiene que estas condiciones responden a la necesidad de cumplir la normativa, controlar el acceso a determinadas zonas del estadio y evitar nuevas sanciones. La entidad ha vinculado estas medidas a episodios que han supuesto multas económicas y riesgo disciplinario para el club.
Desde la posición del club, la intención pasa por ordenar la grada, reducir incidentes y proteger a la entidad de posibles castigos que puedan afectar a Riazor durante la temporada.
Las peñas denuncian un trato desigual
La Federación de Peñas y colectivos de animación consideran que las medidas aplicadas a Maratón Inferior suponen un trato diferente respecto al resto de abonados. Su rechazo se centra en que las nuevas condiciones afectan a una zona concreta del estadio y, según su postura, trasladan una sospecha general sobre toda una grada.
El conflicto ha derivado en comunicados, críticas públicas y movilizaciones. Parte de la afición organizada reclama una revisión de las condiciones y un diálogo más amplio con el club antes de avanzar en la campaña de renovaciones.
Una relación bajo tensión
La situación ha dejado en evidencia un momento delicado en la relación entre el Deportivo y sus peñas. El club busca adaptar la gestión de Riazor al regreso a Primera División, mientras que una parte de la afición entiende que las medidas adoptadas alteran la relación histórica entre la grada y la entidad.
La polémica se produce en pleno verano, con el equipo preparando su vuelta a la máxima categoría y con la campaña de abonos como uno de los asuntos centrales de la actualidad blanquiazul.
El asunto sigue abierto
Por ahora, la disputa continúa pendiente de evolución. El Deportivo mantiene su planteamiento dentro de la nueva campaña, mientras las peñas y grupos afectados reclaman cambios en las condiciones y una respuesta a sus demandas.
El regreso a Primera ha activado la ilusión deportiva, pero también ha abierto un debate interno sobre precios, normas de acceso, seguridad y el papel de la afición organizada en Riazor.







