El mercado del Deportivo puede saltar por los aires con una operación de enorme impacto mediático. El club coruñés tiene muy avanzada la incorporación de Pierre-Emerick Aubameyang, delantero gabonés de 37 años que pertenece al Olympique de Marsella y que podría aterrizar en Riazor por una cantidad cercana al millón y medio de euros, según las informaciones publicadas en las últimas horas.
La operación todavía no debe darse por oficial a falta de las firmas definitivas, pero el movimiento coloca al Deportivo ante uno de los nombres más potentes de su historia reciente. Un fichaje de cartel internacional, de esos que obligan a mirar dos veces la pantalla para comprobar que no se ha colado un rumor de videojuego.
Un delantero de dimensión mundial
Aubameyang llegaría al Deportivo como una referencia ofensiva de primer nivel. Pese a su edad, el atacante viene de competir en el Olympique de Marsella y mantiene cifras de producción muy notables: la pasada temporada firmó 14 goles oficiales entre Ligue 1, Champions y Copa, además de aportar asistencias en el frente de ataque marsellés.
Su trayectoria habla por sí sola. Formado en el entorno del Milan, explotó en el Saint-Étienne, alcanzó dimensión mundial en el Borussia Dortmund, brilló en el Arsenal, pasó por el FC Barcelona, el Chelsea, el fútbol saudí y regresó posteriormente al Marsella. Un currículum de élite para un futbolista que ha superado ampliamente los 400 goles como profesional y que ha sido uno de los grandes delanteros africanos de la última década.
Un golpe de mercado para el proyecto blanquiazul
De concretarse, su llegada supondría un salto enorme para la delantera del Deportivo. No solo por lo que pueda aportar sobre el césped, sino también por el efecto inmediato en el entorno: ilusión, repercusión internacional y una señal clara de ambición en el regreso del club coruñés al primer plano.
Aubameyang no sería un fichaje cualquiera. Sería una operación de escaparate, un “9” con pasado en noches grandes y experiencia en algunas de las ligas más exigentes de Europa. Para un Dépor que necesita reforzar su ataque, su perfil encaja como una apuesta de jerarquía: velocidad en los últimos metros, olfato, experiencia y una capacidad contrastada para vivir cerca del gol.
Una operación pendiente del último paso
El principal matiz sigue siendo el mismo: falta la oficialidad. Hasta que los clubes o el propio Deportivo no lo comuniquen, la operación debe manejarse como un fichaje muy avanzado, no como cerrado de forma definitiva.
Lo que sí parece claro es que el nombre de Aubameyang ya está instalado en la actualidad blanquiazul. Si se confirma, Riazor sumará a un delantero de talla mundial y el Deportivo firmará uno de los golpes más sonados del verano. Un fichaje de los que no se anuncian todos los días y que, de acabar en buen puerto, convertiría al mercado coruñés en noticia mucho más allá de Galicia.







