Teun Gijselhart, Leo Román, Bright Ede y Lorenzo Amatucci llegan de cuatro rincones distintos de Europa, pero responden al mismo guion. Todos entran por la puerta grande, en propiedad, y con vínculos que blindan al club mucho más allá del curso del regreso a Primera.
Gijselhart fue el primero en firmar, el 19 de junio, procedente del De Graafschap neerlandés. Disputó 39 partidos la última temporada y firmó hasta 2030. Detrás llegaron Román, Ede y Amatucci, los tres atados hasta 2031. El mensaje es claro: la dirección deportiva no improvisa, construye.
Román y Amatucci, para jugar ya
El Dépor ejecutó la cláusula de Leo Román, guardameta ibicenco de 26 años, y lo blindó por cinco temporadas. No llega como una apuesta a ciegas: acumula 40 partidos de LaLiga con el Mallorca, 42 con el Oviedo en Segunda y, para redondear el verano, un debut con la selección española absoluta ante Irak, en Riazor.
Amatucci pisa fuerte por otra vía. El centrocampista italiano, formado en la Fiorentina, suma 42 partidos y cuatro asistencias con Las Palmas la última campaña, además de 24 apariciones con las categorías inferiores de la Azzurra. Experiencia con acento propio, la que un recién ascendido necesita desde el primer día.
Ede y Gijselhart, la apuesta de futuro
Bright Ede, central zurdo de 19 años e internacional con Polonia sub-19, y el propio Gijselhart representan la parte menos evidente del plan: jugadores jóvenes que ya han pisado primeras plantillas, pero a los que el club quiere dar tiempo. Ede llega del Motor Lublin, donde jugó 17 partidos y marcó un gol en la Ekstraklasa.
No son fichajes de escaparate. Son piezas pensadas para crecer dentro de la casa, con Países Bajos, Polonia e Italia sumándose a la experiencia nacional de Román y Amatucci en una captación que mira fuera sin renunciar a lo de siempre.
Contratos largos, un plan con memoria
Aquí está la clave de todo. Cuatro fichajes, un promedio de vinculación de más de cuatro temporadas y media, y una idea detrás: no depender del mercado de cesiones ni de decisiones ajenas cuando termine la temporada. La renovación de Soriano hasta 2029 encaja en la misma lógica: no se está armando solo el ascenso, se está armando una base.
El plan ilusiona, sí, pero los contratos largos también atan recursos durante años y no garantizan ni adaptación ni rendimiento. Todo dependerá de que estos futbolistas encuentren minutos y respondan al nivel de Primera.
Hidalgo gana tiempo en la pretemporada
La rapidez del mercado ya tiene efecto en el campo. Román, Gijselhart y Ede arrancaron la pretemporada con Antonio Hidalgo el 7 de julio; Amatucci se sumó dos días después. Semanas de trabajo que, para un recién ascendido, valen tanto como cualquier cifra en el balance.
La plantilla sigue abierta y quedan más de treinta días de mercado. Pero la dirección deportiva ya ha dejado su firma: juventud, propiedad y paciencia para no tener que empezar de cero cada verano.








