El Deportivo recibe el respaldo arbitral tras la polémica en Burgos y reabre el debate sobre el uso del VAR en momentos decisivos de la temporada
El fútbol a veces tiene estas jugadas que no se olvidan. El empate del Deportivo de La Coruña en casa del Burgos CF sigue dejando cola, y no es para menos. Días después del partido, el Comité Técnico de Árbitros ha reconocido que la acción que derivó en el penalti del conjunto local no debió señalarse, validando así las protestas del club gallego en un momento crítico de la temporada.
El penalti que cambió el guion… y la clasificación
Aquella decisión no fue una más. El tanto desde los once metros supuso el empate definitivo en El Plantío, un resultado que dejó al Dépor con la miel en los labios en su pelea por los puestos de ascenso directo en la Segunda División de España.
En una liga donde cada punto pesa como una final, ese empate tuvo un impacto directo en la clasificación. Los herculinos, que venían en buena dinámica, dejaron escapar una oportunidad de oro para meterse en la zona noble y meter presión a sus rivales directos.
El CTA desmonta la acción: contacto provocado y gesto natural
El análisis arbitral ha sido claro: el defensor deportivista actuó dentro de la normalidad en un salto aéreo, mientras que el atacante del Burgos fue quien generó el contacto sin opción real de disputar el balón.
En términos futbolísticos, lo que en directo parecía una jugada gris —de esas que levantan murmullos en la grada—, se convierte ahora en una acción mal interpretada desde el VAR. Y ahí está el foco: el colegiado de campo, Andrés Fuentes Molina, no señaló penalti en primera instancia.
El VAR, en el punto de mira: cuando intervenir… es el problema
La clave del asunto no es solo el error, sino cómo se produjo. El videoarbitraje entró a escena para corregir una acción que, según el propio estamento arbitral, no era un error claro y manifiesto.
Este tipo de situaciones vuelven a abrir el debate: ¿está el VAR sobreactuando en jugadas interpretativas? La propia cúpula arbitral ha dejado entrever que este tipo de intervenciones deben revisarse de cara a la próxima temporada.
El Dépor alza la voz y pide respeto competitivo
Desde el club blanquiazul no tardaron en reaccionar. Más allá del enfado puntual, el mensaje fue institucional: exigen coherencia, rigor técnico y un entorno competitivo limpio, sin influencias externas que puedan condicionar decisiones clave.
En el vestuario también dolió. El capitán Diego Villares fue claro tras el partido: no entendían la intervención del VAR en una acción donde el árbitro ya había tomado una decisión firme.
Consecuencias deportivas: más que un simple error
En el fútbol profesional, los detalles marcan temporadas. Este episodio puede parecer una jugada aislada, pero en realidad tiene efecto dominó: puntos perdidos, presión añadida y un calendario que no perdona.
El Dépor sigue en la pelea, pero ahora con la sensación de que no solo compite contra rivales, sino también contra decisiones que pueden inclinar la balanza. Y en una Segunda División tan apretada, eso es jugar con viento en contra.







