El Compostela ha hecho oficial la llegada de Rubén Vilela, central de 21 años formado en Abegondo que aterriza en San Lázaro tras enlazar dos ascensos en sus dos primeras temporadas como sénior. Subió a Segunda Federación con la Sarriana y, un curso después, fue parte del Fabril que se plantó en Primera Federación. Pocos currículums tan directos para un chaval que todavía juega con ficha sub-23.
El defensa, nacido en Ribadeo el 29 de abril de 2005, ya entrena a las órdenes de Carlos de Lerma. Le espera un Compostela que también acaba de subir y que prepara su regreso a Segunda Federación, así que el reto está claro: abrirse hueco en una zaga que no le va a poner las cosas fáciles.
De la Sarriana al primer ascenso
Vilela entró en la cantera del Deportivo en categoría infantil, fue subiendo por Abegondo y debutó con el Fabril siendo todavía juvenil. En la temporada 2024/25 salió cedido a la Sarriana para vivir su primer curso completo en fútbol sénior, y allí no fue un simple espectador: 28 encuentros, 14 como titular, más de 1.000 minutos sobre el césped. La campaña terminó con el ascenso de la Sarriana desde Tercera Federación, el primero de su trayectoria como profesional. Rodaje de verdad en una categoría a la que, por cierto, el propio Compostela regresará en 2026/27.
Un segundo salto con el Fabril
Vilela volvió al Deportivo para integrarse en el Fabril de Manuel Pablo en la 2025/26, un filial que se proclamó campeón del Grupo I de Segunda Federación y certificó el ascenso a Primera Federación a falta de tres jornadas. Ahí jugó menos: 11 partidos, ocho de titular, sin hacerse con un puesto fijo en el once. Sobre el papel, ilusiona ver a un chico de 21 años con dos ascensos consecutivos; el matiz es que llega sin haber sido indiscutible en ninguno de los dos. Formó parte de la rotación, sí, pero rotación al fin y al cabo.
Un nuevo reto en el Compos de Segunda Federación
39 partidos acumulados entre la Sarriana y el Fabril, dos ascensos en el bolsillo y ahora una tercera casa que también viene de festejar. Curiosa continuidad la de Vilela: cada vestuario que pisa termina subiendo de categoría. Esta vez, sin embargo, toca competir de verdad. El Compostela ya ha sumado a Miguel Prado, procedente del Ourense CF, y ha recuperado a Mario Hermo, otro que también pasó por el Fabril la última temporada. Se suman la continuidad de Damián Noya, utilizado como lateral izquierdo durante el curso del ascenso, y el regreso de Jordan Sánchez para el costado derecho. Vilela pone juventud en el centro de la zaga, pero el puesto no se lo va a regalar nadie.
Un central con experiencia por delante
El propio Compostela lo presenta como un defensa de gran envergadura, seguro en el juego aéreo y con salida de balón, cualidades que Carlos de Lerma podrá meter en la rotación durante una temporada exigente en Segunda Federación. Sus 39 partidos entre Tercera y Segunda Federación le dan tablas, aunque le falta esa continuidad que todavía no ha encontrado en ningún sitio. El salto del Fabril al Compos es, en el fondo, la oportunidad de convertir dos ascensos colectivos en algo suyo: un papel estable en un proyecto que empieza de cero en Segunda.








