El filial celeste resuelve con oficio ante el Cacereño y se consolida en la zona noble de la Primera Federación
El Celta Fortuna sigue afinando la maquinaria en el momento decisivo del curso. El conjunto vigués superó con claridad al CP Cacereño (3-0) en la jornada 33 del Grupo 1 de Primera Federación, en un partido donde supo golpear en los momentos justos y manejar el ritmo sin sobresaltos. Tres puntos que refuerzan su candidatura en la zona alta y mantienen la presión sobre sus rivales directos.
Un partido que se pone de cara demasiado pronto
El guion se rompió antes de que el partido cogiera temperatura. En el minuto 11, una acción desafortunada de Adrián Crespo acabó con el balón dentro de su propia portería, adelantando al Celta Fortuna.
Ese gol cambió el escenario. El filial pudo asentarse, jugar con más pausa y obligar al Cacereño a abrirse, algo que no le favorecía en absoluto.
Control sin estridencias, pero con intención
El Fortuna no necesitó un asedio constante para dominar. Le bastó con tener más balón y mejor criterio en campo rival. El 63% de posesión refleja ese control, pero sobre todo la capacidad para decidir cuándo acelerar.
En ataque, los vigueses fueron más claros: 10 disparos totales, 7 a portería, por los 5 intentos del conjunto extremeño.
Un partido más de lectura que de vértigo.
La sentencia llega con precisión quirúrgica
El paso por vestuarios no cambió el patrón. El Celta Fortuna siguió esperando su momento… y lo encontró.
Álvaro Martín amplió la ventaja en el minuto 65, dando un golpe casi definitivo al encuentro. A partir de ahí, el partido entró en fase de gestión.
Ya en el tramo final, Dela apareció en el minuto 82 para cerrar el marcador y evitar cualquier tipo de susto.
Tres puntos que valen más que eso
En esta fase de la temporada, ganar no es suficiente: hay que saber cómo ganar. Y el Celta Fortuna lo hizo como equipo que entiende la categoría.
Sin excesos, sin desorden, pero con eficacia máxima. Supo aprovechar el error rival, imponer su ritmo y cerrar el partido sin conceder.
Además, lo hizo ante un rival incómodo, de esos que no regalan nada y que suelen complicar los partidos si se les deja crecer.
El Fortuna no se baja del tren
La victoria mantiene al filial celeste en la pelea por los puestos altos en una Primera Federación donde cada detalle marca diferencias.
A falta de pocas jornadas, el margen de error es mínimo. Y ahí es donde este tipo de partidos pesan: cuando no brillas, pero compites y ganas.
El Celta Fortuna sigue sumando… y en silencio se está metiendo de lleno en la pelea seria.







