El Deportivo ABANCA no ata solo a Lucía Rivas hasta 2028. Blinda una idea: competir en la élite con talento de casa, paciencia y una cantera que empieza a tener nombre, minutos y escaparate internacional.
La extremo de Caldas de Reis, de 18 años, amplía su vínculo con la entidad hasta el 30 de junio de 2028. Ya tenía contrato hasta 2027, pero el Dépor decide adelantarse y proteger a una futbolista que encaja en el perfil más valioso para el proyecto ahora mismo: joven, formada en casa y con recorrido real en Liga F.
Más que una renovación
La firma tiene más fondo que una rúbrica. Rivas representa una apuesta estratégica de los blanquiazules en un fútbol femenino que sube de nivel cada temporada y obliga a elegir bien dónde se invierte.
El cuadro coruñés podía esperar. No lo hizo. Al ampliar el contrato, compra tiempo para desarrollar a una atacante que ya responde en el primer equipo y todavía tiene margen para crecer sin quemar etapas.
La propia entidad lo resume: su continuidad es "mucho más que la continuidad de una futbolista". El mensaje es claro: el Dépor quiere que su futuro no dependa solo del mercado, sino también de Abegondo.
Los números que la sostienen
Lucía Rivas Moure nació en Caldas de Reis el 23 de agosto de 2007. Llegó al Deportivo procedente del Atlético Cuntis en la 2021/22 y pasó por la estructura del Orzán SD, donde fue campeona de la Liga Gallega cadete y de la Copa de A Coruña juvenil.
Su debut con el Deportivo ABANCA llegó en enero de 2024, en Abegondo, ante el CD Alba Fundación Femenino. Desde entonces, su evolución no ha hecho más que ganar peso.
En la 2025/26 disputó 14 partidos en Liga F, 5 de ellos como titular, con 1 gol, 2 asistencias y cerca de 500 minutos en la máxima categoría. También sumó recorrido con el filial: 11 encuentros con el Deportivo ABANCA B, titular en 8. No es una promesa sin exposición. Es una jugadora que ya pisa la dinámica real de la élite.
El gesto tras la lesión
Aquí está el detalle que cambia la lectura: Rivas viene de superar una rotura de ligamento cruzado. Para una futbolista tan joven, una lesión así no solo corta ritmo. También pone a prueba la confianza del club.
El Dépor respondió con contrato largo. No es un premio por lo ya hecho, sino una señal de confianza por lo que puede llegar a ser. La entidad no compra rendimiento inmediato: protege un activo propio después de acompañarlo en la etapa más dura. Eso habla de planificación, no de improvisación.
La Sub-19, otra vitrina
La renovación coincide con otro escaparate abierto. Rivas está en la lista de España sub-19 para el Europeo de Bosnia y Herzegovina, donde la selección de David Aznar debuta el 28 de junio ante Suiza, antes de medirse a Islandia el 1 de julio y a Austria el 4 de julio. España defiende corona y busca su quinto título consecutivo en la categoría.
Que los blanquiazules coloquen ahí a Lucía Rivas y a Paula Redruello "Redru" no es un detalle menor: confirma que lo de casa empieza a aparecer en los contextos formativos de máximo nivel. Para la jugadora, un punto de impulso. Para el Dépor, una vitrina.
El contrato hasta 2028 no convierte a Rivas en líder del ataque por decreto: ese paso tendrá que ganarlo con minutos, continuidad y rendimiento. Pero sí cambia su estatus. Ya no es solo una canterana prometedora, sino una pieza protegida dentro de una reconstrucción que necesita raíces. Y ese es el verdadero mensaje de la firma: el Dépor no ata solo a una joya hasta 2028, ata una parte de su futuro.








