La compra de equipos de fútbol en Portugal por parte de empresas españolas punteras como Abanca (a través de Juan Carlos Escotet) y Estrella Galicia (a través de Ignacio Rivera ) obedece a una estrategia de expansión y posicionamiento de marca en el mercado portugués. El fútbol, como fenómeno de masas, ofrece un escaparate inmejorable para sus intereses comerciales.
Aquí se desglosan las razones principales:
1. Expansión de mercado y consolidación de marca:
- Abanca: La entidad bancaria, liderada por Juan Carlos Escotet, tiene una clara vocación ibérica. Portugal es un mercado natural para Abanca debido a su interrelación económica y cultural con España. La adquisición de equipos de fútbol, como la reciente compra del FC Penafiel por parte de Escotet, complementa su estrategia de crecimiento en el país vecino. Abanca ya había dado pasos significativos en Portugal con la compra de EuroBic, lo que triplicó su volumen de negocio y consolidó su presencia. El fútbol ofrece una plataforma de visibilidad y conexión emocional con el público portugués, reforzando la imagen de la marca Abanca.
- Estrella Galicia: La cervecera gallega también ha estado desarrollando una estrategia de expansión internacional desde hace años, con Portugal como uno de sus mercados prioritarios. Estrella Galicia ya había doblado su apuesta en Portugal con la compra de una distribuidora en 2016 y la adquisición de una parte de la cervecera portuguesa Nortada en 2019. El fútbol le permite una agresiva estrategia comercial y de imagen de marca, llegando directamente al consumidor a través de la pasión que genera este deporte. La inversión en un club como el CD Tondela (por parte del Grupo Élite, con participación de Ignacio Rivera y Tino Fernández) busca crear sinergias y posicionar la marca en un sector estratégico como el deportivo.







