El CD Lugo mueve ficha en el frente ofensivo y lo hace con un futbolista que en abril salió del campo sin sentido y dieciséis días más tarde firmó un doblete. Mo Dauda es albivermello para la temporada 2026/27. Contrato por una campaña, décima incorporación de un verano largo en el mercado lucense, y una petición atendida: Borja Fernández quería refuerzos arriba.
Del cartón morado al doblete
El 3 de abril, en la jornada 28 de la Segunda Liga portuguesa, el Oliveirense-Portimonense se paró en el minuto 61. Dauda estaba en la barrera de un libre directo, el balón le golpeó de lleno en la cabeza y el ghanés quedó tendido sobre el césped, casi inanimado. Dos minutos después salía sustituido por Welinton Júnior y el delegado del Portimonense exhibía el cartón morado, el procedimiento recogido en el artículo 4 del reglamento de competiciones de la Liga portuguesa para los cambios por sospecha de conmoción cerebral. No lo saca el árbitro: lo saca el club. Y habilita un cambio extra para los dos equipos.
Lo que vino después es la parte que interesa en el Anxo Carro. El 19 de abril, apenas dieciséis días más tarde, Dauda volvió a jugar y decidió un partido de locos en Portimão: recortó en el 66 el 2-1 del Lusitânia de Lourosa y empató en el 90+3, antes de que un penalti en el 90+12 cerrara el 3-2. Fueron sus dos únicos goles del curso. Los dos, la misma tarde.
Más de cien partidos en España
Aquí no llega un desconocido. Dauda, 28 años, atacante diestro que se desenvuelve sobre todo desde el costado izquierdo, acumula más de cien encuentros en el fútbol español entre Segunda División y Primera Federación: Cartagena en la 2021/22, Tenerife en la 2022/23 —cuatro goles y tres asistencias en 28 partidos—, Eldense y un Ibiza de Primera Federación donde dejó seis goles y una asistencia en 18 encuentros. El salto a Europa lo había dado por la puerta grande, con el Anderlecht y un debut en la Europa League en la 2018/19, antes de pasar por el Vitesse neerlandés y el Esbjerg danés.
Sobre el papel ilusiona. El problema es el curso más reciente: en el Portimonense sumó 26 partidos y solo esos dos goles, con demasiadas apariciones cortas y un equipo metido de lleno en la pelea por la permanencia. El talento está. La continuidad, por confirmar.
La vía ghanesa del vestuario lucense
Dauda es el tercer ghanés que pasa por el cuadro lucense en las últimas campañas. Antes estuvieron Sabit Abdulai, cedido por el Getafe en la 2023/24, y Jerry Afriyie, que llegó a préstamo del Al-Qadsiah en enero de 2025 y se marchó el verano siguiente. Casualidad, seguramente. Pero la dirección deportiva ya se maneja en ese mercado.
El plan de Borja Fernández
El técnico ourensano aterrizó en el Anxo Carro en junio tras dos ascensos consecutivos con la UD Ourense, y su Lugo se está construyendo con piezas que aporten metros y verticalidad. Dauda encaja en ese perfil: velocidad, desborde y polivalencia en todo el frente ofensivo. Llega, además, a un Anxo Carro inmerso en su propia reforma.
Queda por ver si el estadio ve al futbolista de los cien partidos en la categoría de plata o al de los pocos minutos en Portugal. El aviso, en todo caso, ya lo dio en abril: dieciséis días después de caer inconsciente, decidió un partido él solo.








